martes, 1 de marzo de 2016

Contraataque republicano sobre Toledo

A pesar de la liberación del Alcázar toledano y la ocupación total de la ciudad el día 28 de septiembre de 1936 por las tropas del general Varela, las fuerzas republicanas amenazaban desde sus posiciones ocupadas tras la retirada. Al norte permanecían en el sector Olías del Rey, con la carretera de Madrid cortada y Bargas en el lado oeste, ocupado por los sublevados. Al otro lado del río, al sur de la ciudad, ocupaban los cigarrales y cerros mas altos que dominaban la ciudad como La Bastida y el Cerro de los Palos. Por el puente de Alcántara, al este de la ciudad, el campamento de Alijares, la carretera de Aranjuez y el Miradero de las Nieves.  

Situación de Toledo a principios de octubre de 1936 tras la liberación del Alcázar.

Al mando de las fuerzas republicanas estaba el general Asensio Torrado, Jefe del Teatro de Operaciones del Centro, cuya reputación se había visto dañada tras la pérdida de Talavera y Toledo respectivamente. Según los partes y comunicados de situación a primeros de octubre del 36, el Ejército del Centro estaba compuesto por 15 columnas situadas en la Sierra de Guadarrama, Navacerrada, Somosierra, Canencia, Taracena, Aranjuez, Orgaz, Ventas con Peñaguilera, Olías del Rey, Santa Cruz de Retamar, Escalona, La Adrada, Navalperal, Navazuela y Cardoso. 

El mismo día 28 de septiembre mientras se liberaba el Alcázar, el Estado Mayor del general Asensio Torrado enviaba la orden de cubrir y detener el avance de las fuerzas rebeldes. Cada columna tenía que controlar su zona, evitando que cayera Olías, los caminos hacia Aranjuez y que no se cruzara al sur del Tajo para proteger la línea de ferrocarril de Ciudad Real. Evidentemente esta orden no tuvo éxito, las fuerzas republicanas se encontraban en completa retirada y la mayoría de efectivos desperdigados al sur y este de Toledo estaban totalmente desmoralizados. Además, las fuerzas de Varela se encontraban en la ciudad y alrededor de ella, cubriendo por completo todo el sector. También estas fuerzas estaban en reorganización para continuar con el avance hacia Madrid, contando con seis columnas de infantería, una de caballería junto con artillería y la aviación. 

Miembros valencianos de la Columna Mena en Olías del Rey (Foto Marín).

Por los diferentes partes, se puede ver que el contraataque sobre Toledo no se ejecutó en un solo día sino que se prolongó desde los primeros días de octubre (Orden de Operaciones nº 53 para el día 3 de octubre) y que tenían como misión evitar el avance enemigo y estrechar el cerco hasta aproximarse lo máximo posible a Toledo. La columna Mena en Olías debía atacar Bargas y alcanzar Camarenilla para cortar sus comunicaciones con el puente sobre el Guadarrama y con Torrijos. La columna Burillo que se reorganizaba en Aranjuez y mantenía avanzadillas al oeste de Valdecabas hasta Alijares, debía presionar sobre la ciudad en conjunto con la columna Uribarri que se encontraba en Sonseca-Orgaz-Mora y atacaría por el sur. Los movimientos de aproximación debían hacerse por la noche. Destacan en estas jornadas, las malas condiciones meteorológicas en todo el frente de Toledo.

Teniente Coronel Burillo y Teniente Coronel Uribarri.
Por la siguiente orden de operaciones del día 10 de octubre deducimos que el contraataque aunque lento y poco efectivo, consigue hacer que las fuerzas republicanas se reorganicen y acerquen lo suficiente a Toledo, ocupando incluso la estación del ferrocarril y ampliando su sector en Alijares. La acción toma mayor envergadura, destacando el día 10 al 12 de octubre. La ofensiva puso en riesgo para el bando franquista la ciudad de Toledo pues el general Varela tuvo que reforzar sus defensas con unidades legionarias de otros sectores e incluso con la caballería de Monasterio.

Orden de Operaciones nº 56. 10 de octubre de 1936. Estado Mayor del TOCE:

- Columna Frente Tajo:  La Columna del Teniente Coronel Burillo, en combinación con la del Teniente Coronel Mena, efectuará un ataque a fondo de noche, rápido y por sorpresa, para apoderarse de la Casa de Pinedo, barrios bajos de Toledo, Fábrica de Armas y Casa de Buenavista (próxima a la carretera de Ávila). Los destacamentos de la izquierda del Tajo tendrán por misión asegurar la prohibición de paso por los Puentes al Sur de Toledo (Alcántara y San Martín). A estas misiones cooperará la batería de 155 mm, situada en Burguillos –Nambroca.

- Columna Frente Toledo: El Teniente Coronel Mena, dejando observación sobre Bargas o amenazándola por el Norte, avanzará desde ellas por Vértice Valduerme en dirección a Valparaíso y Venta del Hoyo.

La mayoría de fotografías del bando republicano que podemos encontrar de esos días se localizan en la zona del sector Bargas-Olías. Los corresponsales de guerra llegaban desde Madrid hasta el límite máximo que les era permitido, Olías del Rey, pues a partir de aquí la circulación estaba prohibida, la carretera de Toledo estaba totalmente cortada por las tropas de Varela desde el día 26 de septiembre. Fotógrafos de renombre como Marín, Alfonso o Juan Manuel Pando Barrero se acercaron al frente de Toledo durante estos días para inmortalizar los hechos. 

Camión blindado a su paso por Olías del Rey (Foto Alfonso. Archivo ABC).

Tropas gubernamentales en el sector Cabañas de la Sagra en octubre de 1936. (Foto Alfonso. Archivo ABC).

''Atravesamos la carretera -la carretera de Toledo a Madrid- y caemos en un corral de grandes dimensiones. En realidad es un trozo de campo que los milicianos han cercado con ramas. Medio centenar de milicianos agitan triunfales sus fusiles. 
- ¡Hemos matado más moros! -- gritan algunos. 
- ¿Dónde están?
- Estaban ahí, pero ya se los han llevao. Se los han llevado a enterrar para que no huelan. 
Cien metros más allá del corral, unos milicianos cavan las tumbas. 
- Venían de descubierta, pero el centinela los vio a tiempo y los hemos dejado secos. 
Moros de descubierta en las eras de Olías.....
El ataque no tardará....''
La guerra que yo viví - Jesús Izcaray.


Corresponsales de guerra en el sector de Toledo junto a un vehículo blindado modelo Bilbao y su tripulación.
(Foto Pando Barrero). 

Las fuerzas de Uribarri, muy mal organizadas y posicionadas, apenas actuaron. No pudieron conseguir ninguno de los objetivos reseñados en las órdenes, manteniéndose en las cotas mas altas al sur de la ciudad, al otro lado del río, donde se atrincheraron. 

Por el este y principalmente por el Campamento de Alijares, las fuerzas de Burillo entablaron fuertes combates con las tropas sublevadas que, cruzando y partiendo desde el puente de San Martín, suministraban tropas y material a las unidades de primera línea. En Alijares las tropas del gobierno estaban compuestas a primeros de octubre por varias compañías de infantería, la 14ª Cñía. de Asalto, el Batallón Thaelman del 5º Regimiento, miembros de la Guardia Nacional Republicana y 15 motoristas. En Algodor se encontraban 2 compañías del Batallón Dimitroff, formado por jóvenes milicianos de Toledo y su provincia. En Mocejón y Azucaica concentró Guardias de Asalto y restos del Batallón Carlos Prestes. 


Tropas rebeldes cruzando agachados por el Puente Alcántara hacia el este de la ciudad (Foto Museo del Ejército).

La aviación y artillería rebelde actuó contra las tropas republicanas atacantes y de retaguardia causando bajas y desmoralizando todavía mas aun a las milicias en el sector de Alijares y Bargas. La mayoría de los partes republicanos reflejan la desesperación por muchos de estos grupos de milicias que ven como la aviación enemiga bombardea y no reciben apoyo ninguno de los aviones leales. Muchos aviones republicanos solo sobrevolaban la zona para dar un reconocimiento y volver sin lanzar bombas o ametrallar concentraciones de tropas. La sensación entre la tropa es de abandono. 

La sorpresa la encontramos en los partes de la CNT. Tras varios días combatiendo, sufriendo los bombardeos y la acción de la artillería sobre sus posiciones, el día 13 los republicanos sufren en Alijares un fuerte ataque por parte de los sublevados que se inicia a las 4 de la mañana. Las posiciones fueron abandonadas sin resistencia estableciéndose pocos kilómetros mas al sureste, entre el Campamento de Alijares y Nambroca. Hasta el día 17 no se emite un nuevo parte, el cual esclarece esta retirada: 


''El Comandante Madroñero, Jefe de las fuerzas, ordenó que se retiraran con lo cual se han perdido bastantes kilómetros sin resistencia ninguna. La fuerza es del Regimiento nº1 de Infantería, sección máquinas, y se encuentra todavía en Nambroca, desorientada y sin saber dónde se encuentra el Jefe de este Sector. Se sienten abandonados. Ni la Cruz Roja apareció en los momentos de peligro. Muchos compañeros heridos quedaron en poder del enemigo por no tener ambulancia para transportarlos. Hay mucho descontento por no saber nada del Comandante Madroñero. Están en el pueblo sin fortificación alguna y, en estas condiciones, desconfían hasta de sus propias fuerzas y procuran darse de baja por enfermos.''
(17.10.36. Frente de Alijares (Toledo). Desmoralización. Desorganización.)
(Partes e Informes de los Frentes. CNT.)


Recuerdo a los lectores que el comandante Germán Madroñero, era el encargado del grupo de asalto contra el Alcázar el día 18 de septiembre de 1936 tras la voladura de la mina. Dio la orden de retirada ese día 18 durante el asalto cuando algunas unidades republicanas ya habían tomado contacto con los defensores en el interior de la fortaleza y habían ocupado importantes posiciones. Robert Capa inmortalizó una escena en el patio del Museo de Santa Cruz, donde el comandante Madroñero es el protagonista.  Para saber más, leer aquí

Sabemos que Madroñero fue un saboteador en filas republicanas durante toda la guerra. Esta acción en Los Alijares se suma a las diferentes que tuvo en todos sus destinos. Días mas tarde, cuando ya las fuerzas de Varela reanudaron el avance hacia Madrid, Madroñero se encontraba mandando en el sector de Algodor-Castillejo en la carretera de Aranjuez. Sixto Agudo, miliciano de JSU, comenta en sus memorias otra acción del comandante: 

''...los milicianos que ya desconfiábamos de él por su comportamiento en el Alcázar, le obligamos a escuchar palabras muy gruesas por nuestra parte, y más cuando nos mandó continuar a pie hasta Aranjuez, en pleno día y en terreno descubierto batido por la artillería de 15,5 desde las alturas de Añover.''
Por qué se perdió la República - Sixto Agudo

Combates en el sector de Toledo en octubre de 1936 (Archivo ABC).

Milicias en Olías del Teniente Castillo (Olías del Rey) en septiembre de 1936. (Archivo ABC 17.9.36)

Por parte de las columnas franquistas, la decisión de continuar hacia Madrid se había tomado también a primeros de octubre de 1936. Las tropas se concentraban en Toledo y al norte de la provincia para alcanzar Santa Cruz de Retamar y Almorox. Pero el contraataque republicano sorprendió a Varela que tuvo que posponer unos días el avance. El día 17 retoma el avance por la carretera de Madrid cuando días antes había ocupado Santa Cruz de Retamar, Escalona, Valmojado y Méntrida en pocas jornadas.  La orden principal era avanzar por el norte hasta alcanzar Illescas y por el este hasta Añover-Seseña-Borox alcanzando Aranjuez sin ocuparlo pero si cortar las vías férreas que comunicaban con Castillejo, Algodor y Madrid.

Piezas de artillería en el Paseo de la Vega en Toledo.
Posiblemente en octubre de 1936, cuando el contraataque republicano llegó a las puertas de la ciudad.
(Archivo Museo del Ejército). 
El contraataque republicano perdió totalmente su efectividad al retirarse en el sector de Alijares, retirándose hasta Nambroca y al estancarse la ofensiva al sur de la ciudad por parte de Uribarri. Desde Olías pudo avanzarse hasta las paredes de Bargas e incluso la estación de ferrocarril pero la respuesta franquista hizo de nuevo retroceder a las tropas del teniente coronel Mena. El día 17 de octubre y el día 18, los franquistas avanzaron hasta Illescas en un rápido empuje, ocupando todos los pueblos de la carretera de Madrid y su margen derecho. En este rápido avance, participó y murió en la defensa republicana el comandante Ristori, héroe republicano. Los republicanos habían perdido la iniciativa de reconquistar Toledo, los próximos días fueron una retirada general en todos los frentes hasta el día 29 de octubre, cuando se produce el contraataque en Seseña con los nuevos carros de combate soviéticos. 


El coronel Monasterio y su caballería en el sector de Toledo en octubre de 1936 (Archivo Museo del Ejército).

La ciudad estuvo en una relativa ''calma'' durante lo siguientes meses. Fue un núcleo principal de concentración de fuerzas franquistas y material bélico. Al este y al sur los republicanos fortificaron los cerros donde habían quedado a finales del año 36. En 1937 diferentes acciones en el sur del Tajo por parte del general Yagüe hicieron que Toledo recordara que la guerra se encontraba muy cerca, a pocos kilómetros de las puertas de la ciudad.




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Bibliografía

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Libros

La defensa del Alcázar de Toledo - J.M. Barranco Gil
Luis Quintanilla - Los rehenes del Alcázar de Toledo
La batalla de Madrid - J.Martínez Reverte
El error militar de las iquierdas - Abraham Guillén
Diario de la guerra de España - Mijail Koltsov
Ruta libertadora de la columna Castejón - C.G. Ortiz de Villajos
La guerra civil en la Provincia de Toledo - J.M. Ruiz Alonso
El Alcázar de Toledo no se rinde - Blas Piñar Gutiérrez / Jorge Fernández-Coppel
Toledo 1936 Asedio y liberación del Alcázar - Francisco Martínez Canales
Franco y Toledo - Luis Moreno Nieto
La guerra que yo viví - Jesús Izcaray
La prensa en la GCE. Toledo 1936-1939 - Jorge-M. Miranda Encinas
La Guerra Civil en la Provincia de Toledo (I-II) - J.M.Ruiz Alonso
Por qué se perdió la República - Sixto Agudo
Más allá del Alcázar - Luis A. Ruiz Casero
Idealistas bajo las balas - Paul Preston
La foto de Capa - Fernando Penco
El asedio del Alcázar de Toledo - Salustanquidio Orox
Mitologia de la cruzada de Franco: El Alcázar de Toledo - I. Herreros
Alemanes en la Guerra Civil: Legión Cóndor - R. Arias Ramos/L. Molina Franco
Esperando a Robert Capa - Susana Fortes
La Falange Imperial: Crónica de la Falange toledana - J.L. Jerez Riesco



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