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Ignacio Barrado Herrero, ‘Ibo’: un periodista en el frente de Toledo (1936)

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Ignacio Barrado Herrero ("Ibo"), era periodista de la agencia Havas y redactor del diario La Tierra, además de miembro de la Agrupación Profesional de Periodistas de Madrid. Se trata de uno de los corresponsales olvidados y desconocidos de la Segunda República y la Guerra Civil española, tras su exilio en 1939. Esta investigación ha sido una de las más gratificantes de los últimos meses, pues, después de muchos años de búsqueda y no poder incluirlo en la tesis doctoral, he conseguido poner rostro a uno de los personajes más llamativos en las imágenes de la guerra en Toledo y su provincia en 1936.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado Herrero en el frente del centro en 1936 (Foto Piortiz).

Durante los primeros meses de guerra, Barrado Herrero acompañaba a los reporteros gráficos por los frentes cercanos a Madrid. Entre los fotógrafos destacados encontramos a Alfonso Sánchez Portela (Alfonsito), con quién mantenía una relación laboral, y seguramente de amistad, desde los años previos al conflicto. Este hecho es posible verlo en las fotografías de Santos Yubero durante los años treinta, quien inmortalizaba a sus compañeros en las misiones informativas de la Segunda República. Os pongo algunas de estas imágenes con Barrado ejerciendo su labor profesional:

Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Entrevista a Antonio Lara en 1935. Foto Santos Yubero. 

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Homenaje en el Congreso por parte del señor Santiago Alba, y servido por Chicote, a los periodistas republicanos en 1935. Foto Santos Yubero. 

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Entrevista al señor Joaquín Chapaprieta tras la crisis política de diciembre de 1935. Foto Santos Yubero. 

En el verano de 1936, Alfonso y Barrado compartieron coche y chófer-escolta durante sus labores profesionales en el asedio del Alcázar, la sierra de Guadarrama, y el frente de Extremadura-Talavera. En diferentes imágenes, Barrado viste con el mono típico de las milicias y soldados, además de utilizar el gorrillo tipo barco, y en otras ocasiones chaqueta, camisa y boina negra.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado y el chófer-escolta de Alfonso en octubre de 1936. Frente del centro.
Foto Alfonso/AGA.

En Toledo fue fotografiado por Alfonso junto a las milicias de la Cía. “teniente Castillo” leyendo ejemplares recogidos del diario El Alcázar que editaban los defensores en el interior de la Academia. Por otro lado, podemos verle en la zona del Paseo del Miradero, justo al final del lugar de recreo donde se instalaba el cine de verano en años anteriores.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado en varias escenas en Toledo durante el asedio del Alcázar en 1936. Foto Alfonso/AGA.

En una de las fotografías más importantes vemos a Barrado que acompaña al jefe de gobierno Francisco Largo Caballero, junto a sus asistentes y los oficiales encargados del asalto contra el Alcázar tras la voladura de la mina. La imagen fue tomada por Alfonso el día 20 de septiembre durante la visita del líder político.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado junto al jefe de gobierno Francisco Largo Caballero y los oficiales responsables del asedio del Alcázar de Toledo el 20 de septiembre de 1936. Foto Alfonso / AGA. 

En otros lugares de la provincia de Toledo, Alfonso documentó el cruce del río Tajo por el paso de barca junto al puente de Aceca en Villaseca de la Sagra. Este coche, vehículo de prensa que utilizó Alfonso en 1936 para trasladarse desde Madrid a los frentes del centro, también está documentado en la carretera de Toledo, cerca de Olías del Rey, donde Ignacio Barrado y el reportero estuvieron junto a las milicias.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Paso de barca en el río Tajo junto al puente de Aceca en Villaseca de la Sagra en 1936. Alfonso/AGA.

En octubre de 1936, tras la pérdida de Toledo por parte de la República y ante el avance de las fuerzas sublevadas hacia Madrid, Barrado acompaña a los líderes políticos y militares republicanos en diversos puntos del frente central. En esta ocasión, también aparece retratado por Félix Ortiz, de la agencia Piortiz, quien trabajó estrechamente con Ignacio Barrado y a quien este dirige una mirada cercana durante una sesión informativa junto al general Asensio Torrado.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado Herrero, y el general Asensio Torrado a la derecha, mirando a la cámara de Piortiz en octubre de 1936. 

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Barrado, con boina negra, junto a un grupo de milicianos en Esquivias. Foto Alfonso para La Voz

Sin embargo, a pesar de la importante labor informativa de Barrado Herrero como periodista y escritor, no he encontrado crónicas firmadas por él durante 1936 en las principales publicaciones de información general.

Conozcamos al personaje y su trayectoria profesional: 

¿Quién era Ignacio Barrado Herrero?

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Retrato de Ignacio Barrado Herrero.

Su padre fue Augusto Barrado y Carraggio (1863-1946), natural de Sevilla e hijo del comandante de Infantería Ignacio Barrado y de Felisa Carroggio (1841-1921). Destacó como compositor, periodista, crítico y escritor. Su hermano, Augusto Barrado (1892-1938), fue médico, exconcejal del Ayuntamiento de Madrid durante la década de 1920, presidente desde 1927 de la Asociación de Dueños de Cafés, Bares y Restaurantes, y Consejero Nacional de Falange Española. Tuvo además una hermana, María Barrado (1899-¿?), nacida en Salamanca en 1899. No obstante, no ha sido posible determinar las fechas de nacimiento y fallecimiento de nuestro protagonista. Los datos biográficos disponibles son escasos y han sido recopilados tras una exhaustiva investigación en la prensa de la época y en otras fuentes documentales.

Retrato de Augusto Barrado y Carraggio, padre de Ignacio Barrado Herrero. Foto La Esfera.

Las primeras referencias a Ignacio Barrado Herrero lo mencionan como actor teatral en 1910, participando en diversas obras representadas en el desaparecido Coliseo Imperial de la madrileña calle Concepción Jerónima. Ese mismo año dirigió, junto a Juan Sáinz, una pequeña compañía de zarzuela que actuó durante las fiestas de Quintanar de la Orden (Toledo) en septiembre. En diciembre de 1910 fue nombrado vocal de la Sociedad de Artistas Incipientes. Su vinculación con el teatro y la música posiblemente procedía de su padre, Augusto Barrado y Carraggio, reconocido compositor y crítico musical.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado Herrero en los años 30.
El 17 de julio de 1916, Ignacio Barrado publicó en La Esfera, una de las revistas de información general más destacadas de las primeras décadas del siglo XX, un artículo sobre la Casa solar de San Ignacio de Loyola, acompañado de un reportaje gráfico con fotografías realizadas por él mismo. En dicha publicación trabajaba su padre, Augusto Barrado, quien era redactor-jefe y colaborador habitual bajo el seudónimo “A. Reader”. Años más tarde, en 1919, su hermano, el doctor Augusto Barrado Herrero, también firmó en La Esfera un reportaje dedicado al Monasterio de San Salvador de Oña.
La casa solar de San Ignacio de Loyola, La Esfera (1916).

A partir de los años veinte, los hermanos Barrado Herrero, comienzan a destacar en sus respectivas labores profesionales. Augusto Barrado ejercía como director del Sanatorio-Balneario de Corconte, propietario de La Esperanza (clínica médica), además de iniciar su trayectoria como concejal del Ayto. de Madrid y ser presidente de la Asociación de dueños de Cafés, Bares y Restaurantes. Por otro lado, nuestro protagonista es cajero de la compañía editorial Calpe, y en 1924 es gerente de la Casa Papelería Easo en Madrid, donde desarrolla con entusiasmo exposiciones de radiotelefonía (una de las primeras en España), y de pintura con la artista Maroussia Valero.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
La Tribuna, 19 de octubre de 1920.

A partir de los años treinta, los caminos de los hermanos Barrado están marcados por diferentes etapas. Mientras Augusto Barrado, cercano a José Antonio Primo de Rivera, será uno de los primeros dirigentes de FE-JONS, Ignacio Barrado continuará con una importante carrera periodística como profesional de la agencia Havas y redactor de La Tierra.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Augusto Barrado a la izquierda junto a Ruiz de Alda, Fernández-Cuesta y José Antonio Primo de Rivera. Foto Santos Yubero. 

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Caricatura y firma de Ignacio Barrado Herrero "Ibo" (1938).

En 1930, Ignacio Barrado y su compañero G. de Amarillas destacaron en todas las páginas de los diarios nacionales tras poner en conocimiento el robo de piezas de gran valor de la Biblioteca Nacional de España (BNE). Después de haber conocido las evidentes faltas de seguridad de la institución se pusieron a investigar para realizar un gran reportaje en LaEsfera con fotografías del propio Barrado (copias originales conservadas en la BNE). La publicación nunca se realizó porque la censura evitó que el escándalo saltara a la opinión pública a finales de 1929. El caso pudo publicarse en abril de 1930 tras la caída de la dictadura, lo que propició la investigación completa del robo. Gracias a la insistencia de Barrado y Amarillas, la policía, el gobierno y las autoridades judiciales se movilizaron, logrando recuperar las láminas robadas, algunas de las cuales habían aparecido en el catálogo de un anticuario en Berlín. El autor del robo fue Antonio López Santos, un ex sargento del ejército que trabajaba en la BNE, ayudado por su amante María Magdalena Díaz. Ella fue puesta en libertad tras declarar, mientras que él ingresó en la cárcel Modelo de Madrid.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Heraldo de Madrid, 18 de abril de 1930.

Con la llegada de la Segunda República, la labor de Barrado se multiplica. En 1934 es nombrado presidente de la Comisión de Propaganda y Prensa de la Casa Regional Valenciana. En 1935 participa como miembro de la Comisión de organización de la Orden de la República como oficial de esta.  Santos Yubero lo retrató junto a sus compañeros periodistas y con los principales reporteros gráficos de la época en las diferentes crisis de los gobiernos republicanos.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Crisis del gobierno de Chapaprieta en diciembre de 1935. Los periodistas y reporteros esperan la salida del primer ministro. Entre ellos destacamos a Paco Mayo, Daniel Ortiz, Arracó, Alfonso, Fernández Fontecha, Faustino Mayo, Guzmán Espinosa, Ignacio Barrado y José Pío Alonso. Foto Santos Yubero.  

En febrero de 1936 promociona su libro sobre el sargento Diego Vázquez, fusilado el 1 de febrero de 1935 tras su participación junto a los mineros en la revolución de Asturias en 1934. El libro es bastante complicado conseguirlo, aunque pude consultarlo en la BNE que conserva un par de ejemplares.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Diferentes reseñas y crónicas del libro de Barrado Herrero sobre el Sargento Vázquez en 1936.

De igual manera, Emilio Criado Romero e Ignacio Barrado realizaron en 1936 un reportaje histórico a modo de librillo o folleto sobre la figura de Aída LaFuente, muerta en Oviedo en octubre de 1934 y símbolo de la revolución. La prensa de izquierdas de la época ensalzaba la figura periodística de ambos redactores y su trabajo, que buscaba defender la memoria de los caídos en aquellos días.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Heraldo de Madrid, mayo de 1936.
Esa primavera de 1936, su hermano Augusto Barrado era detenido junto a los demás dirigentes de la Falange Española.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Detención de los dirigentes de Falange Española en 1936. Heraldo de Madrid.

En julio de 1936, en libertad vigilada, Raimundo Fernández-Cuesta recuerda en sus memorias (1985): “Sin embargo, ello no fue obstáculo para que me entrevistara en su domicilio con el doctor Augusto Barrado, que entonces estaba en libertad, alto jefe de la Falange, quien me informó al detalle de la situación respecto al Alzamiento. Me explicó los preparativos hechos, los contactos con los jefes de la guarnición de Madrid, generales Villegas, Fanjul y García de la Herrán, coronel Álvarez-Rementería, etcétera, y me añadió que dos mil falangistas de la Primera Línea de Madrid estaban preparados para unirse a las fuerzas militares…”. Con el inicio de la sublevación consigue refugiarse en una embajada y pasar a zona franquista, donde será nombrado consejero del Primer Consejo Nacional de FET y de las JONS el 19 de octubre de 1937. Augusto Barrado Herrero fallece meses después, en enero de 1938 en San Sebastián contando con un destacado funeral. La revista gráfica Fotos dedicará días después del fallecimiento un reportaje con fotografías de Campúa.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Fotos, 15 de enero de 1938.

Por otro lado, la pista de nuestro protagonista, Ignacio Barrado Herrero, se pierde durante meses hasta septiembre de 1937. Es muy probable que Barrado se marchara de Madrid junto al gobierno republicano en noviembre de 1936 para establecerse en Valencia. A partir de 1937 se han encontrado diferentes artículos firmados por “Ibo” en prensa valenciana, y en fotografías junto al Ejército del Este y sus oficiales. Por ejemplo, en el transcurso de la batalla de Belchite aparece fotografiado por el valenciano Luis Vidal junto al redactor de Crónica José Quílez Vicente y los generales Sebastián Pozas y Llano de la Encomienda.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado, a la izquierda, junto a los generales Pozas y Llano de la Encomienda, ademas del comandante Trueba, Virgilio Llanos y el periodista Quílez Vicente. BNE. 

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Crónica, 12 de septiembre de 1937. Foto L.Vidal.

En este caso, las diferentes notas de prensa indican que una agrupación de periodistas fue invitada por el general Pozas y el Ministerio de la Guerra a un almuerzo para informar sobre las victorias recientes, además de una visita a Belchite donde todavía quedaban activos reductos sublevados, pero la población estaba controlada en su totalidad.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
El Pueblo (Valencia), 5 de septiembre de 1937.

Barrado era enviado especial del semanario Umbral, editado en Valencia desde 1937, y podemos ver artículos suyos relacionados con Belchite, el canje de prisioneros destacados entre republicanos y franquistas o junto a André Marty y las Brigadas Internacionales en el frente del Ebro en 1938.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado, con boina a la izquierda, junto a los oficiales republicanos como Enrique Líster (derecha) y André Marty (centro). Foto Umbral, 20 de octubre de 1938).

Uno de los artículos más sorprendentes de Barrado a finales de 1938 es el que detalla la “vida” de un vehículo Hispano-Suiza, acompañado de una fotografía de él mismo entrevistando al general Riquelme supuestamente en ese coche. El redactor detalla las diferentes vicisitudes en las que se ha encontrado el Hispano en los frentes de Somosierra y Guadarrama, afirmando que en ese transporte iba el coronel José Puig cuando fue herido mortalmente en 1936 con quien tenía una notable amistad (años después, una investigación de los compañeros de Guerra en Madrid aportó datos sobre el atentado que sufrió el coronel por su propio chófer). 

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Ignacio Barrado entrevistando al general Riquelme en un Hispano en 1936. Umbral, 17 de diciembre de 1938.

Tras la caída de Barcelona, donde al parecer estuvo trabajando Barrado junto a otros periodistas, pasa en febrero de 1939 por Madrid junto a Jean Rollán (en realidad era Rollin, hijo de León Rollin de Agence Havas en Madrid), visita de la que se hace eco La Libertad y el Heraldo de Madrid. El final de la contienda es inminente.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Heraldo de Madrid, 27 de febrero de 1939.

Ignacio Barrado consiguió exiliarse a Francia en el último momento. Fue uno de los que pudo embarcar el 30 de marzo de 1939 en Gandía en el HMS Galatea británico junto al Wenceslao Carrillo, el coronel Segismundo Casado y demás miembros del Consejo Nacional de Defensa. Otro personaje muy importante es Jean Rollin, su compañero periodista de la agencia Havas, quien pudo ayudarle en Francia y además formaba parte de la Comisión Internacional enviada por el Comité de Coordinación en París para ayudar a la gente con mayor peligro.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Parte de la relación de evacuados en el HMS Galatea en Gandía el 30 de marzo de 1939.
Fuente: Els darrers anys de la IIR.

En el exilio francés continuó su labor como periodista y editor. Barrado participó en la programación de la radio francesa en la difusión de noticias para los españoles exiliados. Estas emisiones en lengua extranjera habían comenzado en 1938 hacia países con gobiernos enemigos de Francia, y en 1939 Christian Ozanne organizó el equipo de españoles contando con Fabián Vidal, Chaves Nogales, Francisco Díaz-Roncero, Eugenio Xammar e Ignacio Barrado, apodado "el general". En 1940 se realizaban seis emisiones diarias, hasta que los alemanes ocuparon Burdeos, y os encargados de la radio huyeron. Varios acabaron escondidos y participando con la Resistencia en París como fue el caso de Roncero y Barrado.

Tras la Segunda Guerra Mundial, y el regreso de Ozanne del campo de Buchenwald, la Radio París reinició su labor informativa con el equipo renovado con Díaz-Roncero como jefe y con Barrado como secretario de redacción, además Jean Rollin, Ezequiel Endériz y Salvador Bacarrisse entre otros con programas como "Aquí, París". Esta importante actividad de radiodifusión continuó durante décadas en el exilio con diferentes colaboradores, periodistas y locutores en la ORTF.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Equipo de Aquí, París en 1947. Ignacio Barrado está arriba, a la derecha. 

En 1948 Barrado también editó la revista IBERO (Ignacio-Barrado-Ediciones-Reportajes-Opúsculos), que ya había iniciado en España antes de la guerra. Entre los colaboradores destacaba su amigo el redactor Ezequiel Endériz o Jean Rollin.

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Publicidad sobre la revista Ibero en 1948. 

Retrato de Ignacio Barrado Herrero, periodista de la época de la Guerra Civil Española en Toledo
Combat, 14 de mayo de 1948.

Desconocemos la fecha y el lugar de fallecimiento de Ignacio Barrado Herrero, ya que no existe información sobre su vida a partir de la década de 1950. Sin embargo, su figura y trayectoria profesional merecen ser recordadas y recogidas en las páginas de la historia del periodismo, sumándose así al largo listado de todos los periodistas y reporteros que trabajaron en Toledo en 1936 durante el asedio del Alcázar. 

Ignacio Barrado Herrero, periodista español en octubre de 1936. Foto Piortiz. 

La guerra civil en color. Parte VII

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Largo Caballero visita la ciudad

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El 4 de septiembre de 1936, Francisco Largo Caballero asume la jefatura de Estado tras la dimisión del gobierno de José Giral, reservándose también la cartera del Ministerio de Guerra. Las columnas africanas habían tomado Talavera el día 3 y Largo Caballero intentó rápidamente organizar los frentes y las milicias, rodeándose de militares profesionales para detener los avances sublevados.
En Toledo, el gobierno necesitaba acabar con el asedio del Alcázar con todos lo medios posibles y poder enviar el mayor número de tropas al frente de Talavera. La artillería conseguía derribar el torreón noreste ese mismo día 4 y el noroeste cuatro días después. Desde Santa Cruz se lograba incendiar parte del edificio del Gobierno Militar, pero estas acciones no eran suficientes para conseguir tomar la fortaleza.

La artillería durante el asedio del Alcázar

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El 21 de julio de 1936 llegó de Madrid la columna al mando del general Riquelme que junto con las tropas de infantería y los grupos de milicianos también contaba con una batería artillera de 105 mm. Esta batería se colocó detrás del castillo San Servando, batiendo toda la fachada este del Alcázar así como el comedor, el Picadero y el paso curvo al sureste.
En el diario de operaciones se puede leer como al día siguiente de llegar las tropas de Riquelme se abre fuego contra la fortaleza a las 9 de la mañana.

A mediados del mes de agosto se emplaza en la Dehesa de Pinedo una batería con 3 piezas de 155 mm al mando del capitán Carrero.


"...nos precisaron que la batería se encontraba detrás de unas casas del castillo de San Servando y la de 155 mm se encontraba en la Dehesa de Pinedo, una colina a la izquierda de la carretera viniendo de Madrid y a 3 km y medio de la fachada norte del Alcázar."
Luis Quintanilla - Los rehenes del Alcázar de Toledo.


Se colocaron otras dos baterías en el campo de maniobras de los Alijares al sureste de Toledo.


Cañón Schneider 1917 de 155 mm y Schneider 1897 de 75 mm.


Las únicas piezas que realmente fueron efectivas contra el duro edificio fueron las baterías de Pinedo, el resto de piezas apenas dañaban la estructura de la antigua fortaleza toledana.
En la entrada del museo de Santa Cruz se colocó una pieza de 75 mm que disparaba contra el edificio del Gobierno Militar el día 20 de septiembre. El periodista ruso Mijaíl Koltsov describe el uso de esta pieza contra los sublevados y su relato concuerda perfectamente con estas imágenes de la película del cineasta Roman Karmen rodadas en Toledo en septiembre de 1936. http://www.youtube.com/watch?v=L4blPWX044Q


"...cubriéndose con el escudo, arrastra hacia adelante un cañón de setenta y cinco milímetros y empieza a tirar con tiro directo -mejor dicho a bocajarro- por debajo del arco que aún se mantenía en pie, a la semioscuridad, desde donde parte el fuego fascista. Esto permite evitar el fuego de barrera de abajo y trepar directamente hacia el edificio de la academia militar."
Diario de la guerra de España - Mijaíl Koltsov 


Pieza de artillería en la entrada del museo de  Santa Cruz.


Situación de las baterías de artillería durante el asedio.

Los sabotajes también fueron muy comunes durante el asedio. El día 21 de agosto las piezas de Alijares abrieron fuego con el tiro rectificado, los proyectiles pasaron silbando por encima del Alcázar y describiendo una gran parábola sobre la ciudad estallaron cerca de los talleres de la Fábrica de Armas causando varias víctimas mortales entre los obreros de la fábrica.
Los milicianos acudieron a la batería y detuvieron al encargado de esta, el alférez Mercedes Durán Garlito que reconoció haber fallado a propósito los disparos alegando:

´´No ha sido una equivocación de los soldados. He sido yo. No tiraré jamás contra los míos.``


El diario del guardia de asalto Fernández Granados describe también estos hechos:


´´Una vez rehechos de la sorpresa, obreros y milicianos se lanzaron en busca de nuestras baterías, llegando a apresar en su poder a un alférez de complemento que era el que mandaba,
 fusilándolo en el acto.``


La aviación sublevada ya había hecho acto de presencia en los cielos toledanos, amenazando a los sitiadores y a las baterías de artillería emplazadas en los alrededores. Se envió desde Madrid un cañón antiaéreo Oerlikon de 20 mm para proteger las piezas artilleras.

En la Dehesa de Pinedo, el capitán Carrero disparaba sin cesar contra la fachada norte. El día 4 de septiembre se consiguió derribar el torreón noreste y el día 8 de septiembre se derrumbó el torreón noroeste. Los escombros del torreón taponaron la Cuesta del Alcázar que después serían un obstáculo más para los continuos asaltos contra los sitiados.


"Hoy ha sido un gran día para nosotros. La artillería ha logrado reducir a escombros un torreón de la fachada norte. Sólo queda de esta fachada un torreón, el cual se está batiendo."
Diario del guardia de asalto Fernández Granados. Dia 4 de Septiembre de 1936. 

"A las 8.35 empiezan el fuego las piezas del 15,5 disparando 36 granadas sobre el Torreón Noroeste. al que consiguieron derribar al 29 disparo, causando en su caída grandes desperfectos e interceptando por completo la Cuesta del Alcázar, derribando las casas de enfrente del frente Oeste."
Diario de operaciones del Alcázar de Toledo, 8 de Septiembre de 1936.





Pieza de artillería en la calle Armas junto el Paseo del Miradero.
Probablemente sea la pieza que disparaba contra el Gobierno Militar en el museo de Santa Cruz.
*En el camión se puede leer pintado en su lateral: PINEDO

Para la voladura de la mina el 18 de septiembre, acudió el presidente del gobierno Francisco Largo Caballero, presenció el ataque artillero previo desde Pinedo y ordenó la detonación pocos minutos después donde se derrumbó completamente la torre sudoeste. La población había sido evacuada del interior de la ciudad y todos los montes y cerros alrededor de Toledo estaban llenos de gente. La prensa internacional había llegado a Toledo para tomar imágenes de la  explosión y su posterior ataque, el cual fué rechazado y las baterías abrieron fuego de nuevo batiendo los mismos objetivos como de costumbre.


Francisco Largo Caballero visitando la batería artillera en la Dehesa de Pinedo.

Los últimos días del asedio, las tropas de Varela se acercaban ya a la ciudad y tomaban Bargas cortando la carretera de Madrid. Las baterías eran desmanteladas y enviadas en trenes o camiones lejos de Toledo para que el enemigo no tuviera ocasión de apoderarse de ellas. Algunas piezas mantuvieron fuego contra el avance nacional sobre la ciudad. El testimonio de algunos defensores y el propio diario de operaciones dan cuenta de ello.


"Los cañones del Pinedo, los últimos en abandonar el lugar de emplazamiento, habían vuelto
la espalda al Alcázar, para disparar en aquella dirección que tan atentamente observaba
Moscardó. El cañoneo duró poco rato. El fuego de nuestras columnas daba respuesta adecuada a la
resistencia. Fue entonces cuando todos tuvieron la seguridad de la inminente llegada."
La defensa del Alcázar de Toledo - José Mª Barranco Gil


"En los emplazamientos de las baterías enemigas sólo quedan dos piezas que al parecer
disparan en dirección a Bargas."
Diario de Operaciones del Alcázar
Día 26 de Septiembre de 1936


Pieza de 155mm en Pinedo

Artillería en la Dehesa de Pinedo. 

Los defensores del Alcázar contaban con una pieza de montaña de 7 cm que utilizaron el día 27 de septiembre mientras las tropas republicanas se retiraban ante la presión del ejército de África.


´´... el coronel Moscardó dió las órdenes para que el cañón de 7 cms, única pieza de artillería de que se disponía en el Alcázar, fuera emplazado frente a la Puerta de Capuchinos para batir al enemigo que huía por la carretera de Mocejón y el camino de Algodor.``
La defensa del Alcázar de Toledo - José Mª Barranco Gil.


Vista de la fachada este y norte desde las inmediaciones del Castillo de San Servando.

Actuación de la artillería en la prensa. 

En este vídeo se puede ver el uso de la artillería durante el asedio.
http://www.youtube.com/watch?v=eMnWInCJIGY




La historia de Mercedes Durán: 

http://toledogce.blogspot.com.es/2017/04/un-laureado-fuera-del-alcazar.html