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En la línea de fuego: el periodista Jean Decros en Toledo (1937)

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De manera fortuita, en el transcurso de una investigación centrada en un asunto completamente distinto, encontré el nombre de Jean Decros junto a su vinculación con Toledo en un periódico francés de 1937. A partir de ese hallazgo casual, este trabajo se propone reconstruir su historia y poner en valor el conjunto de su trayectoria profesional.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Carné de prensa de AFP del periodista Jean Decros (febrero de 1945). Familia Decros.

En mayo de 1937, las operaciones militares planificadas en Toledo por el mando del general Yagüe ampliaron la cabeza de puente establecida al sur del Tajo con un rápido avance desde el puente San Martín. Tras duros combates, la primera línea quedó estabilizada con los franquistas posicionados frente al pueblo de Argés. Al este, la cabeza de puente de Alcántara o Alijares estaba delimitada en enero 1937 desde el arroyo de la Degollada-Ermita de la Guía hasta la carretera de Sonseca (kilómetro 5), zona que contaba con la presencia de tropas del Batallón de Voluntarios de Toledo desde octubre de 1936. Los republicanos mantenían la Casa de las Nieves, el Miradero de las Nieves y la casa del peón caminero en el km 5,500 de la carretera de Sonseca.


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Situación del frente sur del Tajo. Sector Alijares-Las Nieves. AMTO. 

Los periodistas, habitualmente acompañados por chófer y escolta, buscaban acercarse el máximo posible a las líneas del frente en un sector de grandes dimensiones y con las posiciones dispersas en las pequeñas elevaciones en torno a las carreteras con dirección a Toledo. Ya analizamos el intento de acercamiento por parte del periodista Isidro Corbinos acompañado del reportero gráfico Daniel Gallego Manzano del diario Ahora. Estos fueron ametrallados cuando comenzaban a llegar a Toledo desde la carretera de Cobisa en diciembre de 1936 (leer aquí).

El 28 de mayo de 1937, el periodista francés Jean Decros se encaminó hacia Toledo junto a su chófer Jean Roth, francés residente en Madrid, y posiblemente un tercer acompañante que haría de escolta. Su intención era acercarse a las posiciones al sur del Tajo, pero se encontraron con la carretera bloqueada por unos postes de luz. La descripción de la situación fue publicada en periódicos de toda Francia, pero en España pasó muy desapercibido, ya que solo se informó en una pequeña crónica en el diario Adelante. Se han identificado numerosos diarios franceses que narraron el hecho el 29, 30 y 31 de mayo: La Petite GirondeGazette de Biarritz, Gazette de BayonneLa Croix du Saint-GironnaisLa Croix de l’AudeLa République de l’EstL’Indépendant des Basses-PyrénéesLe Patriotre des PyrénéesLa Dépêche du BerryLa Croix du NordLa DépêcheLa Petit BéarnaisL’Est républicainLa Républicain du Gard, Le PeupleLa Liberté du Sud-ouest y Le Petit Provençal, entre otros. Incluso en diarios norteamericanos y brasileños como el Correio Paulistano, que publicó todas las crónicas del francés durante 1936 y 1937. Cuando el coche se detuvo al encontrar la carretera bloqueada, la vida de Jean Decros y su estancia en España cambiaron por completo. El texto de lo ocurrido, que no deja de ser increíble, describe la situación vivida por los franceses (traducido de La Républicain du Gard):

“En el frente de Toledo. 
Un periodista francés y su chófer son ametrallados por los rebeldes.
El chófer es asesinado
Según un despacho de un enviado especial de la Agencia Havas, el Sr. Decros se había dirigido en automóvil al frente de Toledo, conducido por el Sr. Jean Roth, francés, residente en Madrid. El coche llegaba a 5 kilómetros al suroeste de Toledo cuando, al encontrar la carretera cortada por postes telegráficos, el Sr. Decros y el chófer decidieron dar la vuelta. En el momento en que el automóvil daba marcha atrás, una bala disparada desde un puesto insurgente alcanzó al chófer, fracturándole la pierna izquierda. El Sr. Jean Decros sacó inmediatamente a su compañero fuera del vehículo, pero este, cuyos frenos no habían sido accionados, se desplazó, dejando a ambos ocupantes al descubierto.
Una segunda bala alcanzó al Sr. Jean Roth en el vientre y, en menos de un segundo, recibió una ráfaga de ametralladora que lo hirió mortalmente. El Sr. Jean Decros apenas tuvo tiempo de tirarse al suelo. Luego cavó, con ayuda de su navaja, un hoyo para protegerse, mientras las balas seguían destrozando el cuerpo del chófer. Durante más de cuatro horas, el enviado especial de la Agencia Havas tuvo que permanecer inmóvil, esperando la noche para reunirse con las líneas gubernamentales. No fue hasta las primeras horas de la mañana cuando el cuerpo del Sr. Jean Roth pudo ser retirado por milicianos y enterrado en el cementerio de Ajofrín, a diez kilómetros al sureste de Toledo”.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Adelante, 29/05/1937
El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Le Républicain du Gard, 29/05/1937.

La cartografía de la época, junto con la fotografía aérea, nos permite situar con gran exactitud el escenario: el kilómetro 5 de la carretera de Ciudad Real, en la subida hacia Las Nieves, la Casa de las Nieves y las posiciones franquistas.


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Vista aérea del sector Alijares-Las Nieves. Vuelo americano 1956 (IGN).

En la actualidad, el trazado original de la carretera ha sido profundamente transformado y sustituido por la autovía A-42, conectada con la CM-42 (Autovía de los Viñedos). No obstante, los cerros próximos, en Los Alijares y, en la vertiente opuesta, en Las Nieves, siguen conservando restos de las posiciones de la contienda, integrados hoy en las zonas de maniobras de la Academia de Infantería.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937

Casilla de peón caminero en el km 5,5 de la carretera de Ciudad Real. Foto Moreno Nieto. 

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Km 75 de la actual autovia A-42 (antes km 5 de la carretera de Ciudad Real). Google Maps. 

En mayo de 1937, las posiciones franquistas de la zona del sector de Alijares estaban defendidas por unidades del Batallón de Voluntarios de Toledo. En el diario de operaciones se reseña cómo el día 24 de mayo la 2ª Cía. bajo el mando del capitán Erasmo Gancedo González relevaba a fuerzas de Falange en las posiciones cercanas a la carretera de Ciudad Real. Según el diario, el 2 de mayo se hizo cargo de la posición del Campamento de Alijares el comandante jefe del batallón Félix Gutiérrez Cano. El día del suceso, el diario indica que un miliciano armado se pasó a sus filas por el puesto nº 8 de la Cuesta de las Nieves, y los días siguientes solo se reseña que las tropas se dedican a labores de fortificación. Sin embargo, en el periódico El Alcázar hemos encontrado una nota que demuestra la participación del Bon. de Voluntarios de Toledo la mañana del 28 de mayo (la noticia se publicó en el diario por la tarde en la sección “Miradero”):

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
El Alcázar, 28/05/1937

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Señal con impactos de bala. 

La información publicada por el diario El Alcázar señala que Decros iba acompañado de tres personas más. Sin embargo, se trata de la única crónica que menciona a otros acompañantes, ya que el resto de las fuentes de prensa únicamente destacan la presencia de Decros y de su chófer, Jean Roth. Sobre este último, un francés residente en España, no se ha podido localizar información adicional, aunque es probable que desempeñara labores de acompañamiento y traducción para los periodistas galos.
La investigación sobre Jean Decros no quedó aquí. El periodista sigue siendo un gran desconocido en España, y su trayectoria profesional durante la Guerra Civil española ha sido prácticamente olvidada. Fue un periodista de vida fascinante, que trabajó como redactor para las agencias Havas y France-Presse, y cuya figura merece ser rescatada y puesta en valor. Tras completar la aventura del francés en Toledo, conseguí localizar a varios familiares suyos a través de redes sociales (incluyendo a su hija con 97 años), quienes me han facilitado el carnet de prensa para este trabajo.

Jean Robert Léonce Gustave Decros (1900-1999)

A continuación, se presenta la figura del periodista Jean Robert Léonce Gustave Decros (1900-1999). Hijo de Paul Alexis Célestin Decros y de Jeanne Balhan, nació el 9 de julio de 1900 en el domicilio familiar, situado en el número 2 de la Place Amédée-Larrieu de Burdeos. A los diez años perdió a su padre, circunstancia que llevó a su madre —una reconocida comadrona de la ciudad— a hacerse cargo en solitario de la crianza de Jean y de su hermana Gilberte. Tras este acontecimiento, la familia se trasladó a la rue Porte Dijeaux, en las proximidades de la rue Sainte-Catherine. En 1920 se incorporó al servicio militar asignado a la 6ª Sección de Obreros de Aviación. El 13 de abril de 1921 fue ascendido a cabo, y el 1 de marzo de 1922 pasó a la reserva activa como sargento. El 29 de septiembre de 1938, y debido a la Crisis de los Sudetes, fue “llamado a la actividad” por la movilización parcial francesa por la tensión con Alemania. Regresó a su casa el 1 de octubre tras los Acuerdos de Múnich. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, volvió a incorporase el 5 de septiembre de 1939 al Centre de Mobilisation du Train Auto 18 (CM Train 18) en Burdeos como Maréchal des logis-chef (equivalente a sargento).


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Registro sobre Jean Decros. Archives Departamentales de la Gironde.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Ficha de registro del Ejército de Jean Decros. Archives departamentales de la Gironde.

El 22 de febrero de 1927 contrajo matrimonio en Burdeos con Ernestine Adeline Elisa Grollier. Fruto de esta unión nació su hija, Jeanne Henriette, el 19 de mayo de 1928 (actualmente con vida y perfectamente de salud a sus 97 años). 

Jean Decros desempeñó su labor como corresponsal de la agencia Havas en Burdeos durante la década de 1930. Paralelamente, contaba con un despacho profesional como periodista situado en el cuarto piso de un edificio de la rue Sainte-Catherine. Siguiendo su trayectoria en el contexto de la Guerra Civil, gracias a las crónicas firmadas y publicadas en diferentes diarios internacionales, a finales de julio 1936 se encontraba en Hendaya y San Juan de Luz enviado por Havas. Desde allí, podía cruzar la frontera, acercarse a Irún y San Sebastián, y regresar para enviar sus despachos de manera telefónica. Por estas fechas informó sobre la situación en San Sebastián tras la sublevación, donde indica que se han construido barricadas en todas las carreteras y un gran número de refugiados llega a Francia a través de barcos ingleses y franceses (Correio Paulistano, 26/07/1936). Unos días después, detalla la requisa de todos los bienes del multimillonario Juan March por parte del gobierno republicano, información que extrajo del diario donostiarra Frente Popular (Diario Carioca, 31/07/1936). El 1 de agosto describe la situación en Irún, con la presencia de tropas gubernamentales y milicias en las montañas cercanas, además de informar que los rebeldes tienen como objetivo el acceso al mar como punto de abastecimiento (Correio Paulistano, 02/08/1936).


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Correio Paulistano, 29/07/1937

En diciembre de 1936, encontramos a Decros en Madrid, tras haber resistido la capital el asalto franquista de semanas anteriores. El encargado de Havas en Madrid por esas fechas era Jean Rollin, hijo de Leon Rollin, quien había sustituido a René Bréchet y Christian Ozanne para tales funciones. Decros, quien llegó a primeros de diciembre con Rollin, quedó agregado como adjunto de la oficina madrileña. Por otro lado, en el bando sublevado, las crónicas de la agencia Havas eran remitidas desde Ávila por su colega francés Jean d’Hospital. A finales de 1936, Decros visitó las posiciones de la Ciudad Universitaria, en uno de los edificios destruidos de primera línea donde se ubicaba un puesto de mando en la planta baja: “la guerra estuvo cerca esta mañana” (Correio Paulistano, 24/12/1936). Días después informaba sobre las acciones de sabotaje por parte de guerrilleros en las líneas de ferrocarril en el frente de Talavera, además de denunciar el bombardeo de barrios humildes de Madrid, que elevaba las cifras de fallecidos entre los civiles. En enero de 1937 ambos corresponsales de Havas detallaron los combates en torno a la carretera de La Coruña (Correio Paulistano, 12/01/1937):

“Un único hecho se impone: Madrid resistió. Con una buena fe poco común, los comunicados diarios reprodujeron fielmente las peripecias de la batalla. Ningún comentario los podría acompañar, pues eran la emanación escrita de la verdad. Hoy, aún se impone la misma reserva, pero Madrid, que vivió horas dramáticas, encara el futuro con confianza. — Jean Decros”.

El 20 de enero envía su crónica sobre los combates en el Cerro de los Ángeles, denominado entonces Cerro Rojo. El asalto republicano, dirigido por Enrique Líster al mando de la I Brigada Mixta, se organizó desde Perales del Río y se lanzó por sorpresa en la noche del día 20 contra las trincheras enemigas. La posición fue ocupada con rapidez y se capturaron a unos cuatrocientos prisioneros, cuyo juicio tuvo amplia repercusión en la prensa republicana, acompañado de destacados reportajes gráficos de Baldomero y Mayo. El rápido contraataque franquista impidió a las fuerzas gubernamentales consolidar la defensa, lo que provocó su desalojo de la posición, que ya no volverían a recuperar.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Prisioneros del Cerro de los Ángeles en enero de 1937. Foto Baldomero.  

Una semana después, Decros visitó a las tropas desplegadas en el frente de El Escorial y en sus posiciones elevadas, desde donde se dominaba visualmente todo el sector hasta Navas del Marqués. Precisamente en esta localidad, su compañero de Havas, Jean d’Hospital, redactaba también sus crónicas sobre la situación del bando franquista en un frente que, por entonces, se encontraba estabilizado. A partir de febrero, el periodista francés recorrió Guadalajara y diversas localidades del entorno del Jarama, escenario de intensos combates en los que ambos bandos emplearon un importante despliegue de tropas y material bélico.

Junto a su compañero Jean Rollin, además de otro grupo de corresponsales entre los que se encontraba Georges Soria y el reportero Mayo, Decros pudo entrevistar en el Ministerio de la Guerra a los prisioneros italianos capturados en Guadalajara en marzo de 1937. Gracias a las fotografías facilitadas por la familia Decros se ha podido identificar en la fotografía original al corresponsal francés.


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
El periodista Jean Decros en 1945 y 1937. 

Decros describió la situación de los prisioneros en los sótanos: 

“Cuando entramos en el refugio, solo había cuatro de los prisioneros, acostados sobre colchones. Poco después, entraban tres oficiales y cerca de treinta soldados, encuadrados por milicianos de bayoneta calada. Los oficiales son un mayor, de más o menos 40 años, y dos tenientes de 25 a 30 años; vestían uniforme de campaña y casco. El uniforme del mayor se distinguía por una estrella de plata. Interrogado, uno de los soldados respondió en italiano: "Somos fascistas". Otros dos levantaron, inmediatamente, el puño. Parecían todos fatigados y abatidos. Obedecían, dócilmente, las órdenes. Son hombres robustos, vestidos de caqui y usan boinas vascas. Los prisioneros fueron fotografiados, siendo los oficiales por separado. Las autoridades militares interrogaron, atentamente, a los prisioneros. El interrogatorio continúa por la tarde - Jean Decros”.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Corresponsales extranjeros junto a los prisioneros italianos capturados en Guadalaraja en 1937. Jean Decros (X roja), a la izquierda con gabardina. BNE.

En abril de 1937, Decros notificó la detención de un grupo de quintacolumnistas bajo el mando del falangista Manuel Ruiz, quien operaba como asentador del Mercado de Pescados, y tenían abundante armamento acumulado (Sobre Manuel Ruiz, aquí).

Los acercamientos al frente de la Ciudad Universitaria continuaron durante la primavera de 1937, donde cubrió las explosiones de minas y pequeños golpes de mano contra parapetos franquistas. La guerra de minas fue muy documentada, y podemos identificar lugares según una crónica de Decros con fecha 18 de marzo y las fotografías conservadas en la BNE de Albero y Segovia. El corresponsal destaca en su texto el derrumbe de una parte del Hospital Clínico, aunque se sabe que ese día explotaron otras minas:  

"El día 18 de marzo, seis minas de gran potencia estallaron simultáneamente; una en la Fundación del Amo, otra en el Instituto de Higiene, otra en la Escuela de Ingenieros Agrónomos —que quedó dividida en dos— y tres en el Hospital Clínico. A la explosión de las seis minas le sucedió un ataque general terrestre en todo el frente de la Ciudad Universitaria, que solo en el bando sublevado se saldó con 23 muertos y 125 heridos" (Calvo González-Regueral, F. (2014). La Guerra Civil en la Ciudad Universitaria, pp. 95-96). 

Las crónicas antes del suceso de mayo de 1937 fueron enviadas desde el edificio de la Telefónica de Madrid sobre el estabilizado “pero muy activo” frente del Jarama, que pudo visitar junto al Estado Mayor tras autorización previa.


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937

Presente (Tánger), febrero de 1937 / Diario Carioca, abril de 1937.

Tras el suceso, Decros fue trasladado por los republicanos al puesto de mando de la Agrupación Tajo-Extremadura en Cabeza de Buey para ser interrogado. Su documentación estaba sellada por el comisariado de guerra de Madrid, y no por el Ejército del Tajo, por lo que debían comprobar toda su versión. Allí se reunió con Jean Rollin, quien asistió a su compañero en el interrogatorio para marchar a Valencia el sábado 30 de mayo. En Valencia se reunieron con Antonio Fernández-Bolaños Mora, recientemente nombrado subsecretario de Guerra, quien lamentó frente a los corresponsales franceses los hechos y mostró sus condolencias por la trágica muerte del chófer Henri Roth (La Petite Gironde / Le Radical de Marseille, 31/05/1937) (el nombre del chófer varía según el diario).  En junio de 1937 Decros regresó a Francia.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Le Radical de Marseille, 31/05/1937.

Ya hemos visto que Jean Decros fue movilizado en septiembre de 1938 tras la Crisis de los Sudetes, y posteriormente en 1939 por el inicio de la Segunda Guerra Mundial en el CM Train 18 de Burdeos. Según los listados del Centro Nacional de Información de Prisioneros de Guerra, Decros fue capturado por los alemanes tras la toma de Francia. El listado, con el nº 72, fue publicado el 6 de febrero de 1941 en París. La relación está ordenada alfabéticamente según el apellido del prisionero, además de incluirse fecha y lugar de nacimiento, unidad militar y campo de prisioneros. En este caso, Decros, 5* de julio de 1900 (nació el 8) y natural de Burdeos, maréchal des logis-chef, 18º Train, Stalag XII A. No hay duda ninguna, la fecha, localidad, rango y unidad coinciden según su documentación militar previa a 1940.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Listado nº 72 del Centro Nacional de Información de Prisioneros de Guerra.

El Stalag XII A fue un campo de prisioneros de guerra situado cerca de la localidad alemana de Limburg an der Lahn que, aunque concebido como un campo de tránsito para estancias breves antes del traslado a otros destinos, acabó albergando a muchos prisioneros durante largos periodos. Las condiciones iniciales eran muy duras, con barracones sin mobiliario ni iluminación, escasez de alimentos y una notable propagación de enfermedades. En 1945 el campo fue liberado por los Aliados, tras haber pasado por el recinto más de 42.000 prisioneros de distintas nacionalidades desde enero de 1940. 

Las condiciones mejoraron con el paso de los meses, principalmente para los internos occidentales, que recibían apoyo de las instituciones de ayuda internacional. En el campo principal se construyó una biblioteca, se daban clases de educación, teatro y orquesta. Los franceses publicaron su propio periódico de campamento, Demain, además de la organización propagandística al régimen de Vichy "Mouvement Pétain", que trataba de inducir a los prisioneros franceses a colaborar con los alemanes.


El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937

Entrada al campo de prisioneros Stalag XII A en Alemania. IBCC Digital Archive.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937

Entrada al campo de prisioneros Stalag XII A en Alemania. IBCC Digital Archive.

Sobre Decros no hemos podido comprobar hasta qué fecha estuvo prisionero de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. La agencia Havas para la que había trabajado durante años fue tomada por las autoridades alemanas tras la ocupación de Francia en 1940 para ser renombrada como AFI (Agence Française d’Information). En 1944, con la llegada de los Aliados, la resistencia francesa tomó las oficinas de AFI y comenzó a trabajar como Agence France-Presse a partir de 1945. Jean Decros trabajó para esta agencia, tal y como vemos en su carné de prensa firmado por el director Martial BourgeonJean Decros falleció el 9 de junio de 1999 en Nantiat a la edad de 98 años. 

Agradecer especialmente a su familia, quienes desconocían algunos aspectos de la vida de Decros, y en especial a su hija Jeanne Henriette, que nos lee a sus 97 años desde Burdeos. 

* En el cementerio de Ajofrín, ampliado y totalmente cambiado desde 1936, se intentó una búsqueda de la posible fosa o espacio donde fuera inhumado el chófer Jean Rollin. Hasta la fecha sin novedades.

El corresponsal de Havas Jean Decros en el frente de Toledo en 1937
Entrada principal del Cementerio Municipal de Ajofrín. Otoño de 2025. Foto Carlos Vega Hidalgo. 



Toledo en 1939 por Guglielmo Sandri, teniente y fotógrafo italiano del CTV

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Guglielmo Sandri (Wilhelm Schrefler, 1905–1979) fue un teniente italiano y fotógrafo aficionado cuya obra constituye hoy uno de los fondos gráficos más valiosos sobre la intervención extranjera en la Guerra Civil Española. Nacido en Merano, cuando aún formaba parte del Imperio austrohúngaro, adoptó el nombre italianizado de Sandri en 1935, tras la incorporación del Tirol del Sur a Italia. Su infancia estuvo marcada por la orfandad y la precariedad, y su ingreso en el ejército no fue fruto de vocación, sino de las circunstancias. Durante este tiempo practicó su otra gran pasión, y por la que le recordamos hoy. La fotografía.

Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).
 Actual paseo de Recaredo junto al IES Sefarad en marzo de 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Entre febrero de 1937 y mayo-junio de 1939, Sandri formó parte del Corpo Truppe Volontarie (CTV) enviado por Mussolini para apoyar al bando sublevado en España. Durante su estancia, fotografió de forma sistemática no solo las operaciones militares y los movimientos de tropas, sino también la destrucción causada por la guerra, el patrimonio arquitectónico, la vida cotidiana de los soldados e incluso escenas de carácter más personal. Su cámara, probablemente una Zeiss Ikon Ikonta, le acompañó en todas las campañas del CTV, desde su llegada hasta la ofensiva del Ebro y la conquista de Barcelona. Parte del archivo también documenta su posterior participación en los Balcanes y África en la 2GM entre 1941 y 1943. Su legado permaneció oculto hasta 1992, cuando Samantha Schneider encontró en la basura una caja con miles de negativos en blanco y negro. Aquel hallazgo reveló un archivo de gran valor histórico y estético. En 2004, los primeros álbumes fueron depositados en la Fototeca del Archivo Provincial de Bolzano, junto con los incorporados por su familia posteriormente sumando más de 11.000 imágenes. Gracias a la colaboración entre el Archivo Provincial de Bolzano, el Museu d’Història de Catalunya y la Universidad de Burgos, una parte significativa de esta obra ha sido restaurada, digitalizada y expuesta al público (https://beni-culturali.provincia.bz.it/it/news/l-archivio-fotografico-sandri-schrefler-sul-sito-web).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Rollos de negativos originales de Sandri conservados en el archivo.
Foto cedida por Archivio Provinciale di Bolzano. 

En Toledo, sabíamos que había pasado en 1939, al igual que su compatriota y fotógrafo aficionado Michele Francone, aunque la calidad de su material digitalizado era reducido. En 1939 documentó todo su paso como teniente del CTV con su cámara, una Zeiss Ikon Ikonta alemana, tal y como podemos ver al italiano manejando en varias copias de época. Como ya sabemos, en marzo de ese año la presencia de tropas del Ejército franquista se encontraban en la ciudad y alrededores para participar la Ofensiva de la Victoria. Durante esas fechas, entre el 10 y el 27 de marzo, Sandri estuvo acantonado en Toledo donde fotografió calles y edificios. El mismo 27 por la mañana participaba en el avance hacia el sur del Tajo para encaminarse con las tropas en una rápida maniobra hacia el eje Dosbarrios-Ocaña-Aranjuez. 

Veamos por partes su paso por Toledo y las posiciones al sur del Tajo antes de avanzar con las tropas italoespañolas del CTV, Legión Cóndor y la 4ª División del Cuerpo de Ejército de Navarra. Aquellos días fotografió las ruinas del Alcázar y los espacios protagonistas durante el asedio de 1936: 

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Vista del Alcázar de Toledo en 1939. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Balcones laterales del Museo de Santa Cruz en 1939. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Visitó los puentes, tomando fotografías de sus accesos, además de pasar por la Catedral y su interior. 

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Vista del castillo de San Servando y el puente nuevo en 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Torreón del puente de Alcántara y Puerta del Reloj de la Catedral de Toledo en 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

La presencia militar en Toledo esos días quedó bien documentada por Sandri, que además nos da nuevas vistas en espacios que anteriormente no habíamos visto en estas fechas. 

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Puerta de Bisagra de Toledo en marzo de 1939. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Calle Real del Arrabal en marzo de 1939. Los balcones y ventanas se muestran protegidos con cinta adhesiva en forma de cruz para evitar su rotura causadas por explosiones.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Fachada del Hospital de Tavera con tropas y vehículos militares en marzo de 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).
Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Entrada del Hospital de Tavera en marzo de 1939. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Indicaciones para el CTV a la entrada de Toledo previo al avance franquista en marzo de 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Desde la bajada de Santa Ana fotografió el cruce de tropas por el puente de San Martín, más abajo giró y tomó una vista del Monasterio de San Juan de los Reyes, para alcanzar las alturas de la muralla desde donde observó la concentración de tropas y vehículos al lado del matadero (IES Sefarad).
Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Avance de tropas en marzo de 1939 por el puente San Martín.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Monasterio de San Juan de los Reyes en marzo de 1939. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano) Toledo 1939 España guerra
Tropas en el paseo de Recaredo junto al puente San Martín de Toledo en marzo de 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).
Y en la mismas trincheras hacia el sur del Tajo tomó una vista de la ciudad de Toledo. Una posición en la zona del valle toledano, muy cerca de la zona de Pozuela, que nos permite ver las construcciones efímeras de la contienda.

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Vista de Toledo desde una trinchera en la zona del valle toledano en marzo de 1939.
Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

A partir del rápido avance la mañana del 27 de marzo de 1939, el teniente Sandri fotografió al CTV en las inmediaciones de Dosbarrios en la carretera de Andalucía.

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Soldados del CTV en Dosbarrios. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).
Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Soldados del CTV en Dosbarrios. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
Soldados del CTV en Dosbarrios. Foto Sandri (Archivio Provinciale di Bolzano).

En mayo de 1939 el italiano se encontraba en Madrid, realizando numerosas fotografías de toda la ciudad y las zonas del frente en la Ciudad Universitaria. Había llegado al objetivo tan deseado durante años, la capital de España. El día 19 de ese mes participó en el Desfile de la Victoria para regresar posteriormente en barco a Italia.

Guglielmo Sandri Toledo archivo fotográfico 1939
El teniente Guglielmo Sandri en España. Archivio Provinciale di Bolzano

La recuperación de la Virgen del Valle de Toledo en 1937

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En octubre de 1936, después de la toma de Toledo por parte de los sublevados, las tropas republicanas en retirada y completamente desorganizadas se establecieron al sur del río Tajo. Mantuvieron sus posiciones a pocos kilómetros de la ciudad hasta mayo de 1937 con la ofensiva franquista para ampliar la cabeza de puente. La ermita de la Virgen del Valle, situada en frente de la ciudad, quedó aislada en tierra de nadie, ya que las posiciones situadas al sur de la ermita tenían una elevación mayor que permitían realizar incursiones y controlar todo el sector de manera más eficaz para los republicanos. Allí, desde el verano de 1936, quedó la figura de la Virgen hasta el 29 de abril de 1937. 

Grupo de milicianos observando la ciudad de Toledo desde los terreros del valle. Albero y Segovia.
Grupo de milicianos observando la ciudad de Toledo desde los terreros del valle. Albero y Segovia.

Ermita de la Virgen del Valle frente a la ciudad de Toledo. Archivo Diputación de Toledo.
Ermita de la Virgen del Valle frente a la ciudad de Toledo. Archivo Diputación de Toledo. 

La hazaña para recuperar la virgen se publicó en los principales periódicos editados en la ciudad, que en estos momentos de la contienda eran El Alcázar e Imperio. Ambos diarios facilitan datos relevantes para conocer al detalle cómo se produjo la incursión hasta la ermita y regresar a la ciudad.

Durante el asedio del Alcázar, la ermita fue saqueada por parte de las milicias y «extrajeron a la Virgen de su camarín y la colocaron al exterior, sobre un parapeto que habían establecido, dando frente a la Academia, en el pretil de acceso al santuario, junto al almácigo», describía El Alcázar.

En estas fotos podemos ver los terrenos del valle toledano y la ermita entre 1936 y 1939: 

Vista de Capuchinos destruido y los terrenos del Valle toledano al fondo.
Vista de los terrenos del valle de Toledo al fondo. A la derecha, la ermita de la Virgen del Valle.
Foto Wunderlich / IPCE.

Cerro del Bu de Toledo en la guerra civil española
Cerro del Bu de Toledo durante la guerra. Al fondo, la ciudad con la torre de la Catedral y el Alcázar completamente destruido tras el asedio. SZ Photos.

El 29 de abril de 1937, el capitán Cándido Lugo Rincón, defensor del Alcázar durante el asedio y miembro de la Junta de la Cofradía de la Virgen del Valle decidió recuperar la escultura religiosa días antes de su romería el primero de mayo. El capitán Lugo tuvo autorización por parte del gobernador militar, el coronel Anatolio de Fuentes, y contó con un pequeño grupo de voluntarios compuesto por los requetés Antonio de Ancos, Pascual Ibáñez y Germán Pérez, el falangista Juan Aparicio y el cabo Juan Molero de Asalto. 

A las 9 de la mañana el grupo cruzó el río por la zona de la Barca del Pasaje para ascender rápidamente por el camino en zigzag, observados desde la otra orilla por el propio coronel Anatolio de Fuentes. Al llegar a la ermita encontraron a la Virgen en la sala de Juntas, comprobando que había sufrido algunos desperfectos leves y el brazo de la figura del Niño Jesús estaba roto por un disparo. Casualmente, la corona de la Virgen, de gran valor patrimonial, se encontraba guardada en Toledo desde febrero de 1936 y no estaba en su lugar original al producirse la sublevación. A su regreso a la ciudad, el coronel ofreció su coche para trasladar a la figura hasta la capilla mayor de la Catedral y numerosos vecinos del barrio se acercaron a felicitar a los voluntarios. 

El diario refleja que no sufrieron en ningún momento hostilidad por el enemigo, y que momentos antes de iniciar la misión las ametralladoras del sector sur de Toledo habían abierto fuego contra posiciones cercanas a la ermita y el camino que lleva hasta ella. 

Recorte de periódico Imperio de 1937
Imperio, 1937
Vista de la ermita del Valle desde la Barca de Pasaje en Toledo.
Actual vista de la ermita del valle desde la Barca de Pasaje en Toledo.

Recorrido realizado tras cruzar el río Tajo hacia la ermita de la Virgen del Valle.
Recorrido realizado tras cruzar el río Tajo hacia la ermita de la Virgen del Valle. 
Cruce del río Tajo por la Barca del Pasaje. La Esfera (1922).
Cruce del río Tajo por la Barca del Pasaje. La Esfera (1922). 

Vista de la ciudad de Toledo con la barca cruzando el río Tajo
Cruce de una barca desde la Barca del Pasaje. Foto Wunderlich / IPCE.

Por no poder celebrarse la romería debido a la situación bélica, se organizó en la Catedral una misa y un acto el 1 de mayo con motivo de la festividad y la recuperación de la Virgen a la que acudieron el gobernador civil Cirujano, el gobernador militar, el alcalde Aguirre y el primer teniente de alcalde Labandera, que acompañaron al obispo auxiliar Modrego. A las 11 de la mañana, la Catedral se encontraba repleta de vecinos y vecinas para asistir a la procesión que haría un recorrido por el interior de las naves del templo. El final de la fiesta estuvo marcado por «la salve popular, cantada a coro por la multitud de fieles, y con vítores entusiastas a la Virgen del Valle, a España y al Ejército».

Periódico Imperio virgen del Valle de toledo guerra civil

Para saber más:
- González González, A. (2024). La fe católica, trinchera política. Izquierdas y derechas en la guerra cultural. Sílex Ediciones. 
- Ruiz Casero, L. A. (2023). Sin lustre sin gloria. Toledo y Guadalajara, frentes olvidados de la Guerra Civil. Desperta Ferro Ediciones.