Luis Moscardó, el hijo del coronel

No hay comentarios
Sin duda, uno de los hechos con mayor relevancia y polémica en la historia del asedio del Alcázar es lo acontecido con Luis Moscardó Guzmán, hijo del coronel. El joven de 24 años y estudiante en la Escuela de Ayudantes de Obras Públicas se convertirá en uno de los principales protagonistas del asedio. La historia fue generando polémica a medida que pasaban los años y se escribieron diferentes versiones a partir de la famosa llamada telefónica.


Antes de declararse el Estado de Guerra en la ciudad el día 21 de julio, los primeros grupos de la Guardia Civil y sus familias llegaban a Toledo el domingo 19. La familia de Moscardó acompañó al coronel acudiendo a la fortaleza. Según algunas fuentes, Luis se encontraba en el patio del Alcázar presentándose como voluntario para la futura defensa del sitio cuando su padre tomó la decisión de enviar a su mujer, a su otro hijo menor Carmelo, y al propio Luis regresar a su casa en Santa Clara. Extraña y fatal decisión para la familia Moscardó y el futuro de su hijo Luis. 





El jueves 23 de julio de 1936 todas las fuerzas sublevadas ya se encontraban concentradas en el Alcázar toledano y los edificios colindantes que pertenecían también a las instalaciones militares. El general Riquelme, que había llegado con una columna desde Madrid y lanzado el ataque contra el Hospital de Tavera, se encontraba al mando de la situación republicana en la ciudad. Ese día a las 10 de la mañana se realizó una llamada desde el edificio de la Diputación al despacho de Moscardó en el Alcázar. Transcribo la conversación ''oficial'':


Jefe de Milicias: Son Uds. responsables de los crímenes y de todo lo que está ocurriendo en Toledo, y le doy un plazo de diez minutos para que rinda el Alcázar, y de no hacerlo fusilaré a su hijo Luis que lo tengo aquí a mi lado.
Coronel Moscardó: ¡Lo creo!
Jefe de milicias: Y para que vea que es verdad, ahora se pone al aparato.
Luis Moscardó Guzmán: ¡Papá!
Coronel Moscardó: ¿Qué hay, hijo mío?
Luis Moscardó Guzmán: Nada, que dicen que me van a fusilar si el Alcázar no se rinde, pero no te preocupes por mí.
Coronel Moscardó: Si es cierto, encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y a España y serás un héroe que muere por ella. ¡Adiós, hijo mío, un beso muy fuerte!
Luis Moscardó Guzmán: ¡Adiós, papá, un beso muy fuerte!
Vuelve a coger el aparato Cándido Cabello.

Coronel Moscardó: Puede ahorrarse el plazo que me ha dado y fusilar a mi hijo, el Alcázar no se rendirá jamás.

En el diario de operaciones del Alcázar de Toledo se recoge el día 23:


''A las 10 horas el Jefe de las milicias llamó por teléfono al Comandante Militar, notificándole que tenia en su poder un hijo suyo y que le mandaría a fusilar si antes de 10 minutos no nos rendíamos, y para que viese era verdad se ponía el hijo al aparato, el cual con gran tranquilidad, dijo a su padre que no ocurría nada, cambiándose entre padre e hijo frases de despedida de gran patriotismo y fervor religioso. Al ponerse al habla el Comandante Militar con el Jefe de las Milicias, le dijo que podía ahorrarse los diez minutos de plazo que le había dado para el fusilamiento de su hijo, ya que de ninguna manera se rendiría el Alcázar.''

El supuesto jefe de milicias, quien resultó ser Cándido Cabello, periodista, abogado, presidente del Comité local de Izquierda Republicana y letrado asesor del Ayuntamiento y de la Diputacion de Toledo, nunca fue miliciano ni jefe de estos. El objetivo principal era el intento de que el coronel se rindiera ante la amenaza de fusilamiento de su hijo y seguramente Cabello realizara esta llamada ya que conocía bien al veterano militar. Es posible que Moscardó pensara que jamás fusilarían a su hijo ante la negativa de rendir el Alcázar y siempre tuviera la esperanza de que no fuera así. Tras colgar el teléfono algunos presentes abrazaron al coronel y ensalzaron su figura en el patio del Alcázar delante de todos los defensores y civiles presentes en el baluarte. 

''No te quiero decir la amargura que tengo sabiendo que nuestro Luis está en poder de esa gente. Ya sabrás que el jefe me llamó por teléfono el día 23 y me dijo que si en el término de diez minutos no nos rendíamos, lo mandaba fusilar, y por si yo dudaba, le hizo venir al teléfono y hablara conmigo para convencerme de que era él. Excuso decirte, mi hijo de mi alma, me habló con voz tranquila, y yo no hice más que decirle que encomendara su alma a Dios si llegara el caso y diera un Viva España muy fuerte. Yo espero que no sean tan crueles, que quieran vengarse en la persona de mi hijo, completamente inocente en esta causa, y no pase de una amenaza, 
pero no obstante no puedo estar confiado.''

Cartas a su mujer - José Moscardó 


Despacho del Coronel Moscardó

Anteriormente a la llamada, el día 23, Luis Moscardó es detenido a las 7 de la mañana por unos milicianos en el domicilio del coronel retirado Pedro Guadalupe (cuyo hijo se encontraba en el Alcázar) en la calle de la Granada. Después de la conversación telefónica con su padre, Luis junto a su hermano Carmelo y su madre, es conducido a la Prisión Provincial en el antiguo Convento de San Gil (actual sede de las Cortes de Castilla La Mancha).




Un mes después, el día 23 de agosto, se produce un bombardeo republicano cayendo las bombas por error fuera del perímetro defensivo y causando bajas entre los milicianos y los civiles. Las milicias, enfurecidas, asaltaron la prisión, seleccionaron a un grupo de unas 60/70 personas, las ataron por parejas y las condujeron hacia la Puerta del Cambrón. Entre estas personas se encontraba Luis y Carmelo Moscardó. En los últimos momentos antes de salir, un miliciano de la FAI llamado Domingo Machado y conocido como ''El Granaíno'' cortó la cuerda que unía a los dos hermanos y envió de nuevo al menor a las celdas. Luis fue atado a la muñeca de don José Polo Benito, deán de la Catedral de Toledo. Tras pasar la Puerta del Cambrón, el grupo se dividió en dos, uno hacia el Matadero Municipal cerca del puente San Martín y otro hacia la fuente de Salobre en el paseo de Recaredo. El hijo del coronel se encontraba en el primer grupo, fueron colocados contra el muro y abrieron fuego contra ellos. 


''A las 12 llega nuestra aviación que causa, por desgracia, victimas nuestras en la Plaza de Zocodover. La causa es la imprudencia de las milicias y guardia de situarse a contemplar el combate cerca del blanco.''
Diario del Guardia de Asalto A.Fernández Granados
23 de agosto de 1936



Milicianos junto a un cadáver en el Paseo del Tránsito 

La polémica se creó a partir de la conversación mantenida con Moscardó desde la sala de la Diputación. Algunas versiones apuntan a que la llamada telefónica jamás se realizó debido a que el día 23 ya se encontraba cortada la línea telefónica del Alcázar. También se puso en entre dicho el tema de la conversación y el contenido de esta, sobre los presentes aquel día en el despacho de la Diputación y las fechas del fusilamiento de Luis Moscardó. El periodista Herbert Matthews, corresponsal de The New York Times durante la guerra civil española, afirmaba en su libro The Yoke and the Arrows de 1957 que tal conversación y hecho no había ocurrido jamás. Tres años más tarde y tras comprobar su error, pidió disculpas públicamente y envió una carta personal dirigida a la mujer del coronel Moscardó. 



Carta de H.Matthews a la mujer de Moscardó


Mujer e hija del coronel Moscardó en la Catedral de Toledo 

El día 24 de julio, un día después de la conversación telefónica, se produjo una salida por parte de los defensores del Alcázar por las calles y plazas cercanas en busca de rehenes como respuesta al hecho del día anterior. Cerca de su domicilio, en la calle e la Sierpe, capturaron a Domingo Alonso Jimeno y a su familia (teniente de alcalde del ayuntamiento de Toledo, periodista y líder de UGT-PSOE). El político se resistió a sus captores y fue asesinado allí mismo mientras que su mujer e hija eran conducidas a la fortaleza toledana. 


''Hicieron la salida a las 12.30 las 1ª y 2ª Compañías de la Guardia Civil , llegando por distintos itinerarios, una a Zocodover y otra a la Cuesta de Belén, regresando inmediatamente sin cumplir su objetivo por la superioridad del enemigo en número y posiciones ventajosas.
 No obstante tomaron en rehenes tres mujeres y un hombre, familia de un significado dirigente, y causándole bajas vistas al enemigo.''
Diario de Operaciones del Alcázar de Toledo 
24 de julio de 1936


Domingo Alonso Jimeno

''Sobre este particular me he alarmado, porque ayer en una salida que se intentó hacer para requisar víveres, la Guardia Civil tuvo la malhadada ocurrencia de detener a la familia del concejal Domingo Alonso y traerlos detenidos en rehenes. Me desagradó hasta el extremo, pues creerán que la salida fue únicamente para cogerlos como garantía, y yo no soy capaz de hacer eso, es más, me repugna y de buena gana los soltaba; aquí están bien cuidados y atendidos en lo que cabe, por lo menos igual que las familias de los Guardias. Pero me temo que esta detención haya provocado la de Carmelo y la tuya, y no lo quiero pensar siquiera.''
Cartas de Moscardó a su mujer.
25 de julio de 1936


La versión ''oficial'' apunta que Luis Moscardó fue enterrado en una fosa común en el cementerio municipal de Toledo. Su cuerpo fue recuperado el 15 de enero de 1941. Entre los diferentes investigadores e historiadores no hay un acuerdo final sobre el paradero del cuerpo del joven y su recuperación, añadiendo mas dudas y polémicas a estos hechos. 

Durante el veinte aniversario de la saca, se colocó una placa conmemorativa en el Convento de San Gil siendo retirada por el primer alcalde de la democracia. En el Paseo de Recaredo se colocó una placa en honor a Luis Moscardó y los presos fusilados el día 23 de agosto de 1936. Durante una madrugada en octubre de 2011 la placa fue destruida habiéndose celebrado un acto conmemorativo allí mismo semanas antes. 











No hay comentarios :

Publicar un comentario