Los «flechas» de Toledo en el frente de Madrid
Parece que las historias más increíbles de la Guerra Civil española ya han sido contadas. Que se han agotado los recuerdos y vivencias de quienes sufrieron el conflicto entre 1936 y 1939. Sin embargo, los pequeños relatos, aquellos que incluso son como un guion de una película, todavía deben ser rescatados. Esta es la historia de Ángel Martínez Herranz, Matías Sanz Ruano y Víctor Palomino, tres niños toledanos que quisieron madurar muy rápido debido a la guerra presente en las cercanías de la ciudad.
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| Los tres niños toledanos que abandonaron sus casas para ir al frente de Madrid. Imperio, 01/04/1937. |
El 1 de abril de 1937, el diario nacional sindicalista Imperio informaba en primera página sobre la fuga de sus casas de tres niños «flechas» toledanos que buscaban unirse a las tropas sublevadas en el frente. El suceso ocurrió la tarde del martes 30 de marzo cuando los jóvenes se subieron a un camión de transporte de tropas que se dirigía a las posiciones cercanas a Madrid. «Testigos oculares manifiestan que los flechas emprendieron el camino cantando alegremente y siendo coreados por el resto de los ocupantes».
Según el diario, Ángel Martínez Herránz (1922) era un estudiante de 14 años que ya se había escapado varias veces de casa con el objetivo de enrolarse como legionario. La primera vez llegó a la Ciudad Universitaria donde participó en los combates hasta que fue reconocido por un amigo de su familia. Tras advertirle este que debía regresar a Toledo, el niño comentó, completamente sucio, lleno de barro y con un fusil en el parapeto: «Repelo el ataque como un hombre más y eso debe bastarte». Por otro lado, sabemos que Ángel Martínez era hermano de Mariano Martínez Herránz (1921), quien llegó a ser un destacado constructor años después (bio del Ayto. de Toledo aquí). Sus padres eran Mariano Martínez Moreno y Julia Herránz Sáez. El matrimonio tuvo seis hijos, y Mariano y Ángel eran los pequeños. A finales de 1937, ambos pertenecían al Sindicato Español Universitario.
Matías Sanz Ruano (1922) contaba con 14 años también. Su padre Pedro Sanz García (1880) era natural de Molinos de Razón (Soria) y había sido profesor de dibujo geométrico en la Escuela de Artes. En 1936 obtuvo destino en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla. En abril de ese año fue asesinado en una calle sevillana por unos ladrones armados que Pedro Sanz intentó detener (más info aquí). Imperio destaca que al chico no le permitían alistarse ni ser corneta en Sevilla, pero decidió montar controles en las carreteras junto a la Guardia Civil. Estuvo a punto de entrar en Toledo con las tropas de Varela unido a fuerzas falangistas en 1936. Una vez que finalizó el asedio, regresó con su familia desde Sevilla a Toledo. Sanz Ruano se unió a la Legión de Flechas donde llegó a ser jefe de centuria. Después de acabada la guerra, ingresó voluntario en la División Azul. A su regreso, entró en la Escuela de Artes de Toledo en los cursos 1948-1949 y 1949-1950 como ayudante de Gramática y Caligrafía.
Vicente Palomino Jiménez era un conocido joven camisa azul de carácter impulsivo que desde antes de la guerra se enfrentaba con otros chicos de las JSU. En presencia de los milicianos durante el asedio del Alcázar, Palomino saludaba militarmente durante los himnos patrióticos que emitían las emisoras de zona nacional. Por esto recibía azotes como castigo y llegó a ser amenazado de muerte. Una vez finalizado el asedio, Vicente Palomino se puso a las órdenes del capitán Vela Hidalgo, además de escaparse en varias ocasiones al cercano frente del campamento de Los Alijares hasta que fue reclamado por sus padres. A finales de 1936, Palomino ya era jefe del Cuartel de Flechas y alumno de cuarto curso en el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Toledo. Tras la guerra en España se alistó también a la División Azul. Su hermano mayor era Ángel Palomino, quien posteriormente fue un reconocido periodista, escritor y miembro académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.
Debido a la aventura de los jóvenes toledanos, el propio Jefe provincial José Conde publicó una nota donde rogaba a las autoridades militares y milicias nacionales la detención de los flechas. Ademas, en vista de que otros flechas de Toledo veían con asombro y admiración la gesta, Falange Española defendía que la vida de los jóvenes falangistas debía centrarse en torno al cuartel, el culto a la Patria y al hogar, y los servicios técnicos de aprendizaje para formar parte del futuro Ejército nacional: «de ninguna forma el flecha debe practicar la guerra porque esta es cosa surgida entre hombres y entre hombres ha de quedar liquidada».
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| Ruego de José Conde, Jefe provincial de Falange, para la detención de los flechas toledanos. |
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| Relación de flechas para el turno de 9 a 3 de la madrugada en el hospital de sangre. |
Semanas después desfilaron por la plaza de Zocodover con sus banderas cuando el frente se había estabilizado. Muchos de estos niños fueron posteriormente personalidades reconocidas de Toledo y su provincia en el ámbito de la educación, la cultura, el periodismo y la política.
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| Desfile de Flechas en Toledo en mayo de 1937. Fotos Imperio. |
En la línea de fuego: el periodista Jean Decros en Toledo (1937)
De manera fortuita, en el transcurso de una investigación centrada en un asunto completamente distinto, encontré el nombre de Jean Decros junto a su vinculación con Toledo en un periódico francés de 1937. A partir de ese hallazgo casual, este trabajo se propone reconstruir su historia y poner en valor el conjunto de su trayectoria profesional.
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| Carné de prensa de AFP del periodista Jean Decros (febrero de 1945). Familia Decros. |
En mayo de 1937, las operaciones militares planificadas en Toledo por el mando del general Yagüe ampliaron la cabeza de puente establecida al sur del Tajo con un rápido avance desde el puente San Martín. Tras duros combates, la primera línea quedó estabilizada con los franquistas posicionados frente al pueblo de Argés. Al este, la cabeza de puente de Alcántara o Alijares estaba delimitada en enero 1937 desde el arroyo de la Degollada-Ermita de la Guía hasta la carretera de Sonseca (kilómetro 5), zona que contaba con la presencia de tropas del Batallón de Voluntarios de Toledo desde octubre de 1936. Los republicanos mantenían la Casa de las Nieves, el Miradero de las Nieves y la casa del peón caminero en el km 5,500 de la carretera de Sonseca.
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| Situación del frente sur del Tajo. Sector Alijares-Las Nieves. AMTO. |
Los periodistas, habitualmente acompañados por chófer y escolta, buscaban acercarse el máximo posible a las líneas del frente en un sector de grandes dimensiones y con las posiciones dispersas en las pequeñas elevaciones en torno a las carreteras con dirección a Toledo. Ya analizamos el intento de acercamiento por parte del periodista Isidro Corbinos acompañado del reportero gráfico Daniel Gallego Manzano del diario Ahora. Estos fueron ametrallados cuando comenzaban a llegar a Toledo desde la carretera de Cobisa en diciembre de 1936 (leer aquí).
El 28 de mayo de 1937, el periodista francés Jean Decros se encaminó hacia Toledo junto a su chófer Jean Roth, francés residente en Madrid, y posiblemente un tercer acompañante que haría de escolta. Su intención era acercarse a las posiciones al sur del Tajo, pero se encontraron con la carretera bloqueada por unos postes de luz. La descripción de la situación fue publicada en periódicos de toda Francia, pero en España pasó muy desapercibido, ya que solo se informó en una pequeña crónica en el diario Adelante. Se han identificado numerosos diarios franceses que narraron el hecho el 29, 30 y 31 de mayo: La Petite Gironde, Gazette de Biarritz, Gazette de Bayonne, La Croix du Saint-Gironnais, La Croix de l’Aude, La République de l’Est, L’Indépendant des Basses-Pyrénées, Le Patriotre des Pyrénées, La Dépêche du Berry, La Croix du Nord, La Dépêche, La Petit Béarnais, L’Est républicain, La Républicain du Gard, Le Peuple, La Liberté du Sud-ouest y Le Petit Provençal, entre otros. Incluso en diarios norteamericanos y brasileños como el Correio Paulistano, que publicó todas las crónicas del francés durante 1936 y 1937. Cuando el coche se detuvo al encontrar la carretera bloqueada, la vida de Jean Decros y su estancia en España cambiaron por completo. El texto de lo ocurrido, que no deja de ser increíble, describe la situación vivida por los franceses (traducido de La Républicain du Gard):
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| Le Républicain du Gard, 29/05/1937. |
La cartografía de la época, junto con la fotografía aérea, nos permite situar con gran exactitud el escenario: el kilómetro 5 de la carretera de Ciudad Real, en la subida hacia Las Nieves, la Casa de las Nieves y las posiciones franquistas.
En la actualidad, el trazado original de la carretera ha sido profundamente transformado y sustituido por la autovía A-42, conectada con la CM-42 (Autovía de los Viñedos). No obstante, los cerros próximos, en Los Alijares y, en la vertiente opuesta, en Las Nieves, siguen conservando restos de las posiciones de la contienda, integrados hoy en las zonas de maniobras de la Academia de Infantería.
Casilla de peón caminero en el km 5,5 de la carretera de Ciudad Real. Foto Moreno Nieto. |
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| Km 75 de la actual autovia A-42 (antes km 5 de la carretera de Ciudad Real). Google Maps. |
En mayo de 1937, las posiciones franquistas de la zona del sector de Alijares estaban defendidas por unidades del Batallón de Voluntarios de Toledo. En el diario de operaciones se reseña cómo el día 24 de mayo la 2ª Cía. bajo el mando del capitán Erasmo Gancedo González relevaba a fuerzas de Falange en las posiciones cercanas a la carretera de Ciudad Real. Según el diario, el 2 de mayo se hizo cargo de la posición del Campamento de Alijares el comandante jefe del batallón Félix Gutiérrez Cano. El día del suceso, el diario indica que un miliciano armado se pasó a sus filas por el puesto nº 8 de la Cuesta de las Nieves, y los días siguientes solo se reseña que las tropas se dedican a labores de fortificación. Sin embargo, en el periódico El Alcázar hemos encontrado una nota que demuestra la participación del Bon. de Voluntarios de Toledo la mañana del 28 de mayo (la noticia se publicó en el diario por la tarde en la sección “Miradero”):
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| El Alcázar, 28/05/1937 |
| Señal con impactos de bala. |
La información publicada por el diario El Alcázar señala que Decros iba acompañado de tres personas más. Sin embargo, se trata de la única crónica que menciona a otros acompañantes, ya que el resto de las fuentes de prensa únicamente destacan la presencia de Decros y de su chófer, Jean Roth. Sobre este último, un francés residente en España, no se ha podido localizar información adicional, aunque es probable que desempeñara labores de acompañamiento y traducción para los periodistas galos.
La investigación sobre Jean Decros no quedó aquí. El periodista sigue siendo un gran desconocido en España, y su trayectoria profesional durante la Guerra Civil española ha sido prácticamente olvidada. Fue un periodista de vida fascinante, que trabajó como redactor para las agencias Havas y France-Presse, y cuya figura merece ser rescatada y puesta en valor. Tras completar la aventura del francés en Toledo, conseguí localizar a varios familiares suyos a través de redes sociales (incluyendo a su hija con 97 años), quienes me han facilitado el carnet de prensa para este trabajo.
A continuación, se presenta la figura del periodista Jean Robert Léonce Gustave Decros (1900-1999). Hijo de Paul Alexis Célestin Decros y de Jeanne Balhan, nació el 9 de julio de 1900 en el domicilio familiar, situado en el número 2 de la Place Amédée-Larrieu de Burdeos. A los diez años perdió a su padre, circunstancia que llevó a su madre —una reconocida comadrona de la ciudad— a hacerse cargo en solitario de la crianza de Jean y de su hermana Gilberte. Tras este acontecimiento, la familia se trasladó a la rue Porte Dijeaux, en las proximidades de la rue Sainte-Catherine. En 1920 se incorporó al servicio militar asignado a la 6ª Sección de Obreros de Aviación. El 13 de abril de 1921 fue ascendido a cabo, y el 1 de marzo de 1922 pasó a la reserva activa como sargento. El 29 de septiembre de 1938, y debido a la Crisis de los Sudetes, fue “llamado a la actividad” por la movilización parcial francesa por la tensión con Alemania. Regresó a su casa el 1 de octubre tras los Acuerdos de Múnich. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, volvió a incorporase el 5 de septiembre de 1939 al Centre de Mobilisation du Train Auto 18 (CM Train 18) en Burdeos como Maréchal des logis-chef (equivalente a sargento).
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| Registro sobre Jean Decros. Archives Departamentales de la Gironde. |
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| Ficha de registro del Ejército de Jean Decros. Archives departamentales de la Gironde. |
El 22 de febrero de 1927 contrajo matrimonio en Burdeos con Ernestine Adeline Elisa Grollier. Fruto de esta unión nació su hija, Jeanne Henriette, el 19 de mayo de 1928 (actualmente con vida y perfectamente de salud a sus 97 años).
Jean Decros desempeñó su labor como corresponsal de la agencia Havas en Burdeos durante la década de 1930. Paralelamente, contaba con un despacho profesional como periodista situado en el cuarto piso de un edificio de la rue Sainte-Catherine. Siguiendo su trayectoria en el contexto de la Guerra Civil, gracias a las crónicas firmadas y publicadas en diferentes diarios internacionales, a finales de julio 1936 se encontraba en Hendaya y San Juan de Luz enviado por Havas. Desde allí, podía cruzar la frontera, acercarse a Irún y San Sebastián, y regresar para enviar sus despachos de manera telefónica. Por estas fechas informó sobre la situación en San Sebastián tras la sublevación, donde indica que se han construido barricadas en todas las carreteras y un gran número de refugiados llega a Francia a través de barcos ingleses y franceses (Correio Paulistano, 26/07/1936). Unos días después, detalla la requisa de todos los bienes del multimillonario Juan March por parte del gobierno republicano, información que extrajo del diario donostiarra Frente Popular (Diario Carioca, 31/07/1936). El 1 de agosto describe la situación en Irún, con la presencia de tropas gubernamentales y milicias en las montañas cercanas, además de informar que los rebeldes tienen como objetivo el acceso al mar como punto de abastecimiento (Correio Paulistano, 02/08/1936).
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| Correio Paulistano, 29/07/1937 |
En diciembre de 1936, encontramos a Decros en Madrid, tras haber resistido la capital el asalto franquista de semanas anteriores. El encargado de Havas en Madrid por esas fechas era Jean Rollin, hijo de Leon Rollin, quien había sustituido a René Bréchet y Christian Ozanne para tales funciones. Decros, quien llegó a primeros de diciembre con Rollin, quedó agregado como adjunto de la oficina madrileña. Por otro lado, en el bando sublevado, las crónicas de la agencia Havas eran remitidas desde Ávila por su colega francés Jean d’Hospital. A finales de 1936, Decros visitó las posiciones de la Ciudad Universitaria, en uno de los edificios destruidos de primera línea donde se ubicaba un puesto de mando en la planta baja: “la guerra estuvo cerca esta mañana” (Correio Paulistano, 24/12/1936). Días después informaba sobre las acciones de sabotaje por parte de guerrilleros en las líneas de ferrocarril en el frente de Talavera, además de denunciar el bombardeo de barrios humildes de Madrid, que elevaba las cifras de fallecidos entre los civiles. En enero de 1937 ambos corresponsales de Havas detallaron los combates en torno a la carretera de La Coruña (Correio Paulistano, 12/01/1937):
“Un único hecho se impone: Madrid resistió. Con una buena fe poco común, los comunicados diarios reprodujeron fielmente las peripecias de la batalla. Ningún comentario los podría acompañar, pues eran la emanación escrita de la verdad. Hoy, aún se impone la misma reserva, pero Madrid, que vivió horas dramáticas, encara el futuro con confianza. — Jean Decros”.
El 20 de enero envía su crónica sobre los combates en el Cerro de los Ángeles, denominado entonces Cerro Rojo. El asalto republicano, dirigido por Enrique Líster al mando de la I Brigada Mixta, se organizó desde Perales del Río y se lanzó por sorpresa en la noche del día 20 contra las trincheras enemigas. La posición fue ocupada con rapidez y se capturaron a unos cuatrocientos prisioneros, cuyo juicio tuvo amplia repercusión en la prensa republicana, acompañado de destacados reportajes gráficos de Baldomero y Mayo. El rápido contraataque franquista impidió a las fuerzas gubernamentales consolidar la defensa, lo que provocó su desalojo de la posición, que ya no volverían a recuperar.
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| Prisioneros del Cerro de los Ángeles en enero de 1937. Foto Baldomero. |
Una semana después, Decros visitó a las tropas desplegadas en el frente de El Escorial y en sus posiciones elevadas, desde donde se dominaba visualmente todo el sector hasta Navas del Marqués. Precisamente en esta localidad, su compañero de Havas, Jean d’Hospital, redactaba también sus crónicas sobre la situación del bando franquista en un frente que, por entonces, se encontraba estabilizado. A partir de febrero, el periodista francés recorrió Guadalajara y diversas localidades del entorno del Jarama, escenario de intensos combates en los que ambos bandos emplearon un importante despliegue de tropas y material bélico.
Junto a su compañero Jean Rollin, además de otro grupo de corresponsales entre los que se encontraba Georges Soria y el reportero Mayo, Decros pudo entrevistar en el Ministerio de la Guerra a los prisioneros italianos capturados en Guadalajara en marzo de 1937. Gracias a las fotografías facilitadas por la familia Decros se ha podido identificar en la fotografía original al corresponsal francés.
Decros describió la situación de los prisioneros en los sótanos:
“Cuando entramos en el refugio, solo había cuatro de los prisioneros, acostados sobre colchones. Poco después, entraban tres oficiales y cerca de treinta soldados, encuadrados por milicianos de bayoneta calada. Los oficiales son un mayor, de más o menos 40 años, y dos tenientes de 25 a 30 años; vestían uniforme de campaña y casco. El uniforme del mayor se distinguía por una estrella de plata. Interrogado, uno de los soldados respondió en italiano: "Somos fascistas". Otros dos levantaron, inmediatamente, el puño. Parecían todos fatigados y abatidos. Obedecían, dócilmente, las órdenes. Son hombres robustos, vestidos de caqui y usan boinas vascas. Los prisioneros fueron fotografiados, siendo los oficiales por separado. Las autoridades militares interrogaron, atentamente, a los prisioneros. El interrogatorio continúa por la tarde - Jean Decros”.
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| Corresponsales extranjeros junto a los prisioneros italianos capturados en Guadalaraja en 1937. Jean Decros (X roja), a la izquierda con gabardina. BNE. |
En abril de 1937, Decros notificó la detención de un grupo de quintacolumnistas bajo el mando del falangista Manuel Ruiz, quien operaba como asentador del Mercado de Pescados, y tenían abundante armamento acumulado (Sobre Manuel Ruiz, aquí).
Los acercamientos al frente de la Ciudad Universitaria continuaron durante la primavera de 1937, donde cubrió las explosiones de minas y pequeños golpes de mano contra parapetos franquistas. La guerra de minas fue muy documentada, y podemos identificar lugares según una crónica de Decros con fecha 18 de marzo y las fotografías conservadas en la BNE de Albero y Segovia. El corresponsal destaca en su texto el derrumbe de una parte del Hospital Clínico, aunque se sabe que ese día explotaron otras minas:
"El día 18 de marzo, seis minas de gran potencia estallaron simultáneamente; una en la Fundación del Amo, otra en el Instituto de Higiene, otra en la Escuela de Ingenieros Agrónomos —que quedó dividida en dos— y tres en el Hospital Clínico. A la explosión de las seis minas le sucedió un ataque general terrestre en todo el frente de la Ciudad Universitaria, que solo en el bando sublevado se saldó con 23 muertos y 125 heridos" (Calvo González-Regueral, F. (2014). La Guerra Civil en la Ciudad Universitaria, pp. 95-96).
Las crónicas antes del suceso de mayo de 1937 fueron enviadas desde el edificio de la Telefónica de Madrid sobre el estabilizado “pero muy activo” frente del Jarama, que pudo visitar junto al Estado Mayor tras autorización previa.
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Presente (Tánger), febrero de 1937 / Diario Carioca, abril de 1937. |
Tras el suceso, Decros fue trasladado por los republicanos al puesto de mando de la Agrupación Tajo-Extremadura en Cabeza de Buey para ser interrogado. Su documentación estaba sellada por el comisariado de guerra de Madrid, y no por el Ejército del Tajo, por lo que debían comprobar toda su versión. Allí se reunió con Jean Rollin, quien asistió a su compañero en el interrogatorio para marchar a Valencia el sábado 30 de mayo. En Valencia se reunieron con Antonio Fernández-Bolaños Mora, recientemente nombrado subsecretario de Guerra, quien lamentó frente a los corresponsales franceses los hechos y mostró sus condolencias por la trágica muerte del chófer Henri Roth (La Petite Gironde / Le Radical de Marseille, 31/05/1937) (el nombre del chófer varía según el diario). En junio de 1937 Decros regresó a Francia.
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| Le Radical de Marseille, 31/05/1937. |
Ya hemos visto que Jean Decros fue movilizado en septiembre de 1938 tras la Crisis de los Sudetes, y posteriormente en 1939 por el inicio de la Segunda Guerra Mundial en el CM Train 18 de Burdeos. Según los listados del Centro Nacional de Información de Prisioneros de Guerra, Decros fue capturado por los alemanes tras la toma de Francia. El listado, con el nº 72, fue publicado el 6 de febrero de 1941 en París. La relación está ordenada alfabéticamente según el apellido del prisionero, además de incluirse fecha y lugar de nacimiento, unidad militar y campo de prisioneros. En este caso, Decros, 5* de julio de 1900 (nació el 8) y natural de Burdeos, maréchal des logis-chef, 18º Train, Stalag XII A. No hay duda ninguna, la fecha, localidad, rango y unidad coinciden según su documentación militar previa a 1940.
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| Listado nº 72 del Centro Nacional de Información de Prisioneros de Guerra. |
El Stalag XII A fue un campo de prisioneros de guerra situado cerca de la localidad alemana de Limburg an der Lahn que, aunque concebido como un campo de tránsito para estancias breves antes del traslado a otros destinos, acabó albergando a muchos prisioneros durante largos periodos. Las condiciones iniciales eran muy duras, con barracones sin mobiliario ni iluminación, escasez de alimentos y una notable propagación de enfermedades. En 1945 el campo fue liberado por los Aliados, tras haber pasado por el recinto más de 42.000 prisioneros de distintas nacionalidades desde enero de 1940.
Las condiciones mejoraron con el paso de los meses, principalmente para los internos occidentales, que recibían apoyo de las instituciones de ayuda internacional. En el campo principal se construyó una biblioteca, se daban clases de educación, teatro y orquesta. Los franceses publicaron su propio periódico de campamento, Demain, además de la organización propagandística al régimen de Vichy "Mouvement Pétain", que trataba de inducir a los prisioneros franceses a colaborar con los alemanes.
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Entrada al campo de prisioneros Stalag XII A en Alemania. IBCC Digital Archive. |
Sobre Decros no hemos podido comprobar hasta qué fecha estuvo prisionero de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. La agencia Havas para la que había trabajado durante años fue tomada por las autoridades alemanas tras la ocupación de Francia en 1940 para ser renombrada como AFI (Agence Française d’Information). En 1944, con la llegada de los Aliados, la resistencia francesa tomó las oficinas de AFI y comenzó a trabajar como Agence France-Presse a partir de 1945. Jean Decros trabajó para esta agencia, tal y como vemos en su carné de prensa firmado por el director Martial Bourgeon. Jean Decros falleció el 9 de junio de 1999 en Nantiat a la edad de 98 años.
Los representantes de las Juventudes Hitlerianas en Toledo (1937)
La noche del 13 de noviembre de 1937 llegó a la plaza de Zocodover de Toledo la representación de las Juventudes Hitlerianas invitados por la Jefatura Nacional de Prensa y Propaganda de Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Los alemanes, y demás delegados, militares y traductores, se retrasaron casi 4 horas, ya que estaba prevista su entrada en la ciudad a las seis y media de la tarde, como así indican los diarios Imperio y El Alcázar. Todo estaba preparado para un recibimiento ejemplar con las autoridades y la banda de Falange Tradicionalista en el Ayuntamiento, lugar de recepción acordado inicialmente, además de la presencia de los cadetes y flechas de Falange esperando en formación bajo la lluvia desde el Miradero hasta la calle Comercio. En el mismo salón del ayuntamiento se «había dispuesto un lunch para los distinguidos huéspedes, formando las mesas una cruz esvástica».
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| Los representantes de las Juventudes Hitlerianas en su visita al Alcázar de Toledo en noviembre de 1937. Foto Rodríguez / AHPTO. |
El retraso se produjo porque la representación se encontraba en Ávila para ser homenajeada de igual manera que en Toledo, por lo que su llegada fue casi a las once de la noche. Tras ser recibidos en la Jefatura Provincial de Falange en Zocodover fueron directamente a cenar al Restaurante Italia de Gaetano Belsito en la plaza de Barrio Rey (antiguo Hotel-Restaurante Granullaque). Entre los recepcionistas se encontraban: Ricardo Alonso Barajas, delegado local de la Organización Juvenil de Falange, el jefe local del SEU Gómez Zamora, el comandante Ruiz García como Gobernador Militar accidental acompañado del capitán de Infantería José Permuy Castañón, Canuto Boloqui Álvarez como Jefe Provincial de Falange, José Argilés Arregui como delegado provincial de prensa de Falange y Manuel Arija Valenzuela, que era administrador provincial de Falange, además de un grupo de alféreces que actuaron como traductores. Después de cenar, toda la comitiva se dirigió al Teatro de Rojas para asistir a una función en honor a los internacionales.
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| Imperio, 14/11/1937. |
A continuación, os dejo los nombres y cargos de los representantes, algunos varían según las fuentes periodísticas, aunque he podido extraer datos de varios alemanes. La representación de las Juventudes Hitlerianas estaba compuesta por el jefe de la expedición, quien era el Bannführer Borchert, además del Bannführer Hünermund (Hünermuz en otras fuentes), ambos miembros de la Dirección de Juventudes del Reich. Por otro lado, también estaban el Bannführer Eberhard Grüttner, jefe del grupo 201 de Berlín, Bannführer Prediger, director de la Escuela regional de Sajonia para la HJ en Hannover, Jungbannführer Redecker como director de las Juventudes de Senftenberg en la Baja Lusacia, Kameradschaftsführer Bischoff de Hamburgo como intérprete, Jungbannführer Krack, y el Oberbannführer Rudi Schultz como jefe de las HJ de Sajonia y en representación del Jefe de las Juventudes del Reich Baldur von Schirach.
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| Portada de ABC Sevilla con la fotografia de Pablo Rodríguez de la visita de las Juventudes Hitlerianas en Toledo. |
En el Teatro de Rojas, mientras los alemanes cenaban, el espectáculo daba comienzo a cargo del “Teatro de la Falange” dirigido por el compositor talaverano Salvador Ruiz de Luna con la representación de bailes populares y diferentes zarzuelas como «Agua, azucarillos y aguardiente», «La revoltosa» y «la verbena de la Paloma». La banda de la Legión, a cargo del comandante Ángel García Ruiz, amenizó posteriormente con los himnos alemán y español que recibieron una gran ovación. A las 12 de la noche, con el estómago lleno, los alemanes llegaron al teatro para ser recibidos por las autoridades militares y políticas presentes en Toledo como el general Asensio Cabanillas, el gobernador civil Silvano Cirujano, el alcalde Fernando Aguirre, y Marina Gómez Oliveros como representante de la Sección Femenina. Su entrada, acompañada por el himno alemán de fondo, se realizó con todos los asistentes en pie y brazo en alto para aclamar y vitorear al Führer y a Alemania. Al finalizar el acto, la representación fue alojada en la Comandancia Militar para la jornada siguiente, día 14, marchar al frente de Madrid en una visita que duraría dos días entre las posiciones franquistas. Posiblemente no existan testimonios fotográficos de esta primera llegada de la representación alemana a Toledo, ya que a esas horas de la noche documentar cualquier evento en exteriores e interiores resultaba bastante complicado por la falta de luz. Sin embargo, el documento inicial de esta entrada es sobre su regreso días después a la Ciudad Imperial.
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| El Alcázar, 14/11/1937 |
A su regreso a Toledo la tarde del 15 de noviembre de 1937, se realizó una visita oficial a las ruinas del Alcázar, en compañía del teniente coronel Emilio Alamán Ortega (defensor de la fortaleza), quien había también sido guía en los frentes madrileños para los alemanes. De igual manera, Canuto Boloqui, como Jefe Provincial de Falange Tradicionalista, estuvo junto al teniente coronel, tal y como vemos en la fotografía. El diario Imperio detalla que durante el recorrido las explicaciones de Alamán Ortega permitían comprender cómo fueron las semanas de asedio a los extranjeros. Gracias a la crónica periodísitica, sabemos que iniciaron la visita en la explanada este, junto al cráter de la mina y la puerta de la piscina, lugar que aprovecharon para ser retratados por el fotógrafo local Pablo Rodríguez con su cámara Contax de 35mm.
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| El teniente coronel Emilio Alamán (izq.) y Canuto Boloqui (centro) junto a los representantes de las Juventudes Hitlerianas en Toledo. Foto Rodriguez / AHPTO. |
Durante la visita a las estancias interiores del Alcázar fueron obsequiados con una carta personal del conde de Peromoro, conservador del Patronato, junto a dos trozos de aquellas «santas ruinas». Para finalizar su estancia en Toledo se celebró un banquete a última hora de la tarde en el patio-salón de la Escuela de Artes y Oficios de Toledo, que se encontraba adornado con banderas de Japón, España, Italia, Alemania y Portugal. Una vez más, la banda de la Legión amenizó con los himnos patrióticos en presencia del alcalde, gobernadores militar y civil, además de otros destacados como Pablo Merry del Val, el delegado de Prensa y Propaganda Tomás Rodríguez Bolonio, el delegado provincial José Argilés, el comandante Díaz de la Guardia Civil, Marina Gómez Oliveros y otras personalidades. Como obsequios, el industrial toledano Felipe Suárez entregó a los alemanes unas pequeñas espadas damasquinadas de su propia orfebrería, además de varios puñales de arte toledano, detalle por parte de la jefatura de Falange Española Tradicionalista provincial que entregó a Borchert, jefe de la expedición.
Por otro lado, Borchert, en agradecimiento, regaló a la Falange un cuchillo de las Hitlerjugend debido al cordial recibimiento de aquellos días, aunque el propio jefe detalló en sus palabras que el cuchillo se lo ofrecía a quien los había acompañado por los frentes en aquellas jornadas, el teniente coronel Emilio Alamán Ortega:
«No acostumbramos a desprendernos de estas armas que son a la vez recuerdos de nuestras gloriosas luchas; pero lo hago movido por un noble impulso personal, y se lo entrego al camarada que nos ha acompañado estos días en nuestra visita al frente, porque sé que él también ha dado su sangre por España».
Este regalo fue recibido por Alamán con enorme gratitud destacando la gran hermandad entre españoles y alemanes.
De la visita a España en noviembre de 1937 por parte de los representantes de las HJ existe un informe fotográfico de todo su periplo, además de documentos y testimonios de soldados participantes en los diferentes frentes como Oviedo, Madrid, Málaga, Toledo, Sevilla y san Sebastián. Otra de estas imágenes del Alcázar, precisamente de la Puerta de Hierro, se encuentra en este informe.
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| Fotografía de la Puerta de Hierro. Pertenece al Informe entregado a Baldur von Schirach. |
Sobre la fotografía de Rodríguez podemos extraer diferentes conclusiones e identificar a varios de los retratados. Ya sabéis que si queréis aportar cualquier información siempre es bienvenida.
En primer lugar, y el más destacado, el teniente coronel Emilio Alamán Ortega, ya que existen muy pocas imágenes del oficial durante este periodo. Era profesor de la Academia de Infantería cuando se produjo la sublevación en julio de 1936 y acabó defendiendo el Alcázar. Años antes, junto a su compañero y gran amigo Vicente Rojo, crearon la Colección Bibliográfica Militar. Una colección de libros de temática militar que ambos iniciaron cuando eran capitanes profesores en Toledo, y que en 1935 el Ministerio de la Guerra reconoció su gran labor por la utilidad de estos trabajos al Ejército, que en total se publicaron 96 volúmenes. Ya sabemos que Vicente Rojo fue el comandante designado para entrar en el Alcázar para parlamentar con sus antiguos compañeros el 9 de septiembre de 1936, aunque su misión de rendir a los sublevados no tuvo el efecto buscado por el gobierno republicano. A su salida, Rojo ayudó a la familia de Alamán Ortega, que se encontraba presa en Toledo, y consiguió el traslado de la mujer e hijas a su domicilio en Madrid.
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| Emilio Alamán Ortega en 1937, 1925 y 1936. |
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| Ejemplares de la Colección Bibliográfica Militar (tomos de 1932 y 1933). |
Otro de los retratados españoles es Canuto Boloqui Álvarez, que en aquellos días era el Jefe Provincial de Falange. Era natural de Oviedo y en julio de 1936 se encontraba en Inca (Mallorca) como jefe de Falange local y participó en las acciones militares en Inca y Manacor. Tras su paso por Toledo entre 1937 y 1938 llegó de nuevo a Mallorca nombrado Jefe Provincial, cargo que ostentó hasta 1941.
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| Canuto Boloqui Álvarez durante la guerra. |
Y el jefe de la representación de los alemanes era el Bannführer Karl Jeckstadt-Borchert, nacido en Lägerdorf en 1914 y estudió en la Realschule de Mölln. Como miembro de la Hitlerjugend obtuvo sus ascensos en Colonia-Aachen, y posteriormente formó parte como oficial de infantería en el Ejército. Tras la guerra ejerció la actividad política en la corporación municipal de Mölln siendo alcalde entre 1951 y 1978. Falleció en esa misma ciudad en julio de 1980.
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| Karl Jeckstadt-Borchert en 1937, años 50 y años 60. (Möllnweb). |
La visita de las representaciones alemanas nazis en Toledo en noviembre de 1937 fue la primera de una serie de visitas destacadas posteriormente. Años después de la guerra, las visitas de oficiales alemanes destacaron en la ciudad con la llegada de Heinrich Himmler y delegaciones de jóvenes de las Juventudes Hitlerianas desfilando en el Alcázar.
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| Visitas en el Alcázar durante los años 40 y 41 de Heinrich Himmler y delegaciones de las Juventudes Hitlerianas. |




































