Sin novedad en el Alcázar, la película

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A estas alturas, poco podemos decir de la magnitud que tuvo para España y el resto del mundo el asedio del Alcázar toledano. Los acontecimientos históricos fueron acrecentándose a medida que Franco ganaba la guerra y la maquinaria propagandística española (y no española) movía sus fichas con la resistencia de Moscardó y sus hombres. Como hemos visto varias veces en este blog, la prensa nacional e internacional se hizo eco rápidamente del cerco al antiguo palacio de Carlos V. Era una oportunidad única de poder redactar artículos sobre la guerra en España, fotografiar la destrucción y la lucha en las calles de Toledo e incluso rodar imágenes únicas que, posteriormente, visualizarían miles de espectadores en los noticiarios de todo el mundo. Experimentando la guerra a través de la pantalla. Los republicanos intentaron primero, con la voladura de la mina el día 18 de septiembre de 1936 y el posterior asalto, rodar las imágenes de la toma del Alcázar tras casi dos meses de asedio. Sabemos que la prensa junto a personajes ilustres, políticos, etc. se acercaron a Toledo para presenciar la toma de la fortaleza. Pero la jugada les salió mal. No se acabó con la resistencia y el día 27 de septiembre las tropas de Varela tomaban Toledo y liberaban el Alcázar comenzando así la propia gesta del Alcázar como un mito. La historia cautivó al público, principalmente en Alemania e Italia, países que apoyaron a Franco en su cruzada y con un gran uso de la propaganda. 

Tras la emisión de la película hace poco tiempo en La2 de TVE  he decidido hacer esta entrada pero, centrándonos en otros aspectos. No es un análisis típico de la película con su sinopsis y tecnicismos. Tampoco vamos a entrar en política e ideologías, cada uno que juzgue como quiera el largometraje. Gracias a las escenas de la película, vamos a estudiar diversas localizaciones que desconocemos de las fotografías de época y que aparecen en el film al finalizar la contienda. Para rodar la película se contó con uno de los mejores escenarios para ello. La propia ciudad de Toledo y los alrededores del Alcázar donde se luchó durante el asedio.

El Campamento de Los Alijares y su entorno

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Al establecerse en el Alcázar de Toledo y en los edificios colindantes las instalaciones para la Academia Militar, los terrenos cercanos a la ciudad como el Paseo de la Vega o la zona del Castillo de San Servando eran utilizados por los cadetes para sus correspondientes prácticas del curso. El movimiento de tropas era frecuente y se decidió posteriormente buscar unos campos de maniobras que tuvieran un carácter más estable. En 1887 comienzan a edificarse las primeras instalaciones en los terrenos de Los Alijares, mismo nombre que recibirá el campamento. 

Campamento de Los Alijares a principios del siglo XX (Archivo Museo del Ejército).