Mostrando entradas con la etiqueta alcazar. Mostrar todas las entradas

El asedio del Alcázar * Versión Videojuego

1 comentario
Dejo constancia de un par de juegos sobre la guerra civil española donde aparece el asedio del Alcázar de Toledo. 

Sombras de Guerra: La Guerra Civil Española

Este juego de género de estrategia militar está ambientado en la guerra civil y fue creado por la empresa Legend Studios. Permite controlar ambos ejércitos de la contienda y poder cambiar el rumbo de la historia.
Hay un total de 25 campañas para cada bando pudiendo elegir dentro de cada bando diferentes protagonistas como las Brigadas Internacionales o la Legión Condor alemana. Las valoraciones fueron bastante negativas por parte de medios especializados y el publico en general .
En 2008 la expansión del videojuego incluye 8 nuevas misiones como el bombardeo de Barcelona o de Santander, la batalla de Lopera o el crucero Baleares. 

Enrique Líster y el 5º Regimiento en Toledo

No hay comentarios
Tras la toma de Badajoz por parte del Ejército de África en agosto de 1936, la zona norte y sur de los sublevados quedaba unida. Se organizaron las tropas y se dirigieron hacia la capital de España. A pesar de la defensa heroica de Oropesa y su castillo, el pueblo fue ocupado por los rebeldes y dejando al alcance de sus manos Talavera que caería el dia 3 de septiembre. Las unidades defensoras se componían de elementos que se habían retirado desde Extremadura y fuerzas enviadas desde Madrid dirigidas por Riquelme. El 5º Regimiento había desviado fuerzas de la sierra de Madrid para enviar hacia Talavera y frenar el avance nacional sobre la capital. Juan Modesto y Enrique Líster junto a diferentes Compañías de Acero y Batallones partieron el día 4 hacia Talavera.




toledo guerra civil
Enrique Líster.

El Alcázar y edificios exteriores

No hay comentarios
En 1846 se establece en Toledo el Colegio Militar de Infantería y se instala en diversos edificios de la ciudad como el Hospital de Tavera y Santa Cruz mientras se habilita el Alcázar para albergar estas instalaciones que finalizan en 1878. El incendio del día 9 de enero de 1887, iniciado en la biblioteca, destruye gran parte del edificio y se comienzan unas nuevas obras de reconstrucción. El Colegio Militar de Infantería desaparece como tal y se establece la Academia de Infantería en 1901 reuniendo las de Caballería e Intendencia con la proclamación de la II República en 1931.
Los edificios destacados que reunían la Academia eran el Alcázar, Convento de Capuchinos, picadero, Hospital de Santiago, comedor y al norte la Casa de la Caridad (Gobierno Militar).


Convento de Capuchinos

Construido para residencia de una comunidad de sacerdotes capuchinos en el siglo XVII. Se cede al Colegio General Militar y se convierte en cuartel. Constaba de tres pisos y una comunicación con el Alcázar mediante un paso cubierto (paso curvo). A lo largo de los años, sus salas darían varios usos a la Academia como dormitorios, clases, gimnasio, enfermería, etc. Durante el asedio fue ocupado por las tropas sublevadas y fue punto defensivo de la parte sur del Alcázar. Completamente destruido en 1936.



Convento Capuchinos 

Paso Curvo

Hospital de Santiago

Fundado en 1175, se destinó como residencia para convalecientes de caballeros en las guerras contra el islam y como centro para canjear tropas moras apresadas por otros presos cristianos.
Entregado al Colegio General Militar, poco a poco fue entrando en estado de abandono puesto que algunas partes del edificio estaban muy deterioradas. Dinamitado y reconstruido se estableció como cuartel, caballerizas, cocinas de tropa y dormitorios de alumnos. Completamente destruido en 1936.


Picadero

Construido en 1887 sobre parte del solar del Hospital de Santiago. Tenía 12 metros de altura, la parte superior cubierta, grandes ventanales y testeros abiertos. Utilizado como cementerio durante el asedio. Completamente destruido en 1936.


Hospital de Santiago y Picadero en la parte este del Alcázar. 

Casa de la Caridad (Gobierno Militar)

Creada en 1775 para albergar a los viajeros que se trasladaban de Madrid a Andalucía. En 1846 es controlado por el Colegio General Militar lo habilitó para clases, enfermería, oficinas y una cuadra. Cuando se estableció la Academia de Infantería fue destinado como Gobierno Militar con biblioteca, oficinas y viviendas para altos cargos militares. Durante el asedio fue parcialmente destruido. Reconstruido después de 1936.


Antiguo Gobierno Militar


Durante el asedio

La distribución de fuerzas para la defensa de la ciudad ante la llegada de la columna Riquelme se efectuó en las primeras horas del 21 de julio de 1936. La columna de Madrid alcanzó el cementerio, desviándose un grupo hacia la Fábrica de Armas y otro en dirección hacia la ciudad, tomando contacto con las fuerzas que ocupaban y defendían el Hospital de Tavera. Mientras se combatía en Tavera, se trasladaron las municiones de la fábrica a la vieja fortaleza. Al día siguiente se ordena la retirada de los puestos ocupados en la ciudad y del Hospital de Tavera por ser imposible aguantar con la defensa de este edificio. Comienza así el asedio del Alcázar y sus edificios adyacentes.
Los civiles refugiados así como los rehenes fueron distribuidos por los sótanos del edificio para su protección contra bombardeos y el fuego de artillería. Se distribuyeron armas y municiones entre los defensores, con el consejo casi como una ''orden'' de ahorrar munición. Se trazó la defensa en torno a los edificios del exterior del Alcázar, manteniendo una primera línea en todos, distribuyendo las guarniciones. Con las primeras descargas de artillería y los ataques aéreos se vieron afectados el comedor y las cocinas, así como el Picadero que se incendió por completo el día 1 de agosto.  Las primeras bajas enterradas en el Picadero fueron del día 24 de julio, con el paso de las semanas en este lugar se albergaría un auténtico cementerio improvisado.



Mapa de la defensa del Alcázar.

´´En ocasiones posteriores Moscardó y otros jefes presentes en la defensa, explicaron cómo la
idea básica de toda resistencia estaba apoyada en la invulnerabilidad de tres líneas fijadas sobre
el trazado defensivo. La A, la B y la C. Esta última comprendía el cuerpo central del edificio.
Intermedia estaba la B, en cuya zona se incluían las dependencias batidas ampliamente por la
artillería, y el Picadero incendiado.``
José Mª Barranco Gil - La defensa del Alcázar de Toledo


Al norte se encontraba el paso en zig zag y el Gobierno Militar, ocupado por miembros de la Guardia Civil, el edificio comunicaba con el Alcázar mediante un túnel subterráneo que permitía el movimiento de tropas a cubierto de la artillería. Justo enfrente estaba el Hospital de Santa Cruz, ocupado por tropas republicanas, desde donde se controlaba toda la fachada norte y desde donde había mayor intensidad de fuego contra el Alcázar. Algunas salidas de los defensores para establecer el fluido eléctrico para las radios se llevó a cabo sin éxito a través de la cuadra y el Gobierno Militar. En el mes de agosto la artillería ya había causado graves daños en la cuadra y pabellones situados en la zona del Paseo del Carmen. Para evitar las salidas se colocaron reflectores que iluminaban el Arco de la Sangre y la Cuesta del Carmen (actual calle Miguel de Cervantes). En septiembre se colocó la pieza de 7,5 justo delante del Gobierno Militar que terminó de destrozar el edificio después de haber intentado quemar las estancias desde las ventanas mediante mangueras que expulsaban gasolina.


Gobierno Militar 

Por el sur, las viviendas cercanas a la plaza de los Capuchinos fueron desalojadas por sus propietarios cuando el asedio se consolidó y el peligro era cada vez mayor. En estas casas se requisaron algunos alimentos por parte de los defensores en las numerosas salidas nocturnas que se producían.


''Diario de operaciones - 6 agosto 1936''
´´Se efectuaron requisas y reconocimientos en las casas de los alrededores de Capuchinos,
con resultados satisfactorios, aunque no en gran cantidad, pero que producen gran contento en
la guarnición.``


´´En ese día a que hacemos referencia, un suboficial de la academia propuso:
-Yo creo que si hiciéramos una salida por los alrededores, 
de Capuchinos, conseguiríamos traernos «algo».
Ese «algo» era comida, cualquier clase de alimento aprovechable, que hubiera podido
quedar en aquellas casas, desalojadas en su totalidad, puesto que estaban en 
línea de fuego de baterías enemigas.``
José Mª Barranco Gil - La defensa del Alcázar de Toledo


El edificio de Capuchinos, el comedor y las cocinas fueron poco a poco convirtiéndose en un montón de escombros, sobretodo cuando la aviación leal hacia acto de presencia bombardeando la zona, la artillería de San Servando y Alijares batía por completo la zona sureste y la puerta de la piscina por donde se abastecía y se revelaba a las fuerzas de los edificios exteriores. El mortero de 50 mm. que los defensores tenían en su poder se emplazaba de un lado a otro de la zona este, allí donde fuera necesario durante los sucesivos ataques de los milicianos. Los caballos y mulos son trasladados de una zona a otra para estar protegidos de los ataques y la artillería, de una de las cuadras pasaron a los lavaderos y los sótanos de la piscina.



Picadero 

Debido a los desperfectos en los edificios, se trasladaban las estancias como la enfermería y la cocina a posiciones mas resguardadas de la artillería como por ejemplo al Paso Curvo, los rellanos de la escalera principal y mas tarde a los sótanos. El día 3 de agosto tras la información recibida por uno de los civiles refugiados en los sótanos se dio a conocer la existencia de grandes cantidades de trigo almacenado en un sótano de las casas cercanas a la explanada este y la cuarta cuadra, fuera de los límites de la defensa. Al anochecer y mientras las baterías de Pinedo actuaban sobre Capuchinos, un grupo de defensores salió del Alcázar en busca del preciado trigo.


*Modelo 3D y renderizados Rafael Ortega

´´Al anochecer, y por el comandante Araujo se requisan cuarenta y tres sacos de trigo más.
 El resto de la noche transcurre sin novedad.``

Diario de operaciones del Alcázar de Toledo, 4 agosto de 1936


La zona oeste era la menos castigada por la artillería, todas las calles que daban a la cuesta del Alcázar estaban completamente controladas mediante barricadas y alambradas. Los milicianos controlaban y hostigaban la fachada oeste minando la moral de los defensores. Algunas salidas para requisar alimentos en las casas cercanas se efectuaban cruzando la calle en mitad de la noche aprovechando la oscuridad, dificultándose estas salidas en el futuro dado que también se colocaron reflectores que iluminaban la cuesta.


Calles cortadas mediante alambradas muy cerca del Alcázar

Los túneles para las minas se comenzaron a excavar en agosto, reforzándose la vigilancia en las calles y casas de la zona oeste. Los defensores alertados por los ruidos subterráneos que emitían las perforadoras y las detonaciones, se disponen a localizar a la casa donde se efectúan las obras y poder impedir la progresión de los trabajos. Cayetano Caridad, un cabo de la Guardia Civil que había trabajado en su juventud en las minas de Río Tinto (Huelva), era el encargado de la observación y escucha de los trabajos subterráneos, falleciendo en su puesto el día de la explosión el 18 de septiembre.
Un grupo salió en busca de la casa en la calle Juan Labrador, portando botellas con gasolina y algunas granadas incendiarias. Rápidamente entre los escombros y las sombras se movieron hasta llegar lo mas cerca posible lanzando las granadas y botellas para incendiar la casa, rápidamente se abrió fuego de ametralladora y fusil desde las ventanas de la fachada oeste para proteger la vuelta del grupo y distraer la atención de los milicianos.


´´Ante tal peligro, ellos hacen salidas a las casas de la misma manzana. 
Esta noche ha sido una de ellas. Sus intenciones serán el prender fuego a esta manzana de casas y cortar así los trabajos delas minas. 
Los sitios donde se encuentran los compresores han sido 
castigados con bombas de mortero sin causar daño.``

Diario del Guardia de Asalto Fernández Granados, 10 de septiembre de 1936 


Días antes de la explosión de la mina se evacuó a las mujeres, niños y heridos fuera del alcance que suponían podía tener la explosión, sobretodo a los sótanos y estancias de la fachada este. La mina explotó y los mandos republicanos ordenaron los ataques por el norte y el sur, los escombros acumulados anteriormente mas los que generó la mina ayudaron a entorpecer el ataque republicano siendo también un elemento defensivo para los cadetes y guardias civiles del Alcázar.





Callejón del Lucio

Los días 21-22 de septiembre se da orden de retirarse de la mayoría de edificios exteriores por no poder aguantar durante mucho mas tiempo su defensa por la fuerte acción artillera y los continuos ataques de las fuerzas leales. Las guarniciones externas pasan a la defensa del edificio principal distribuyéndose y reforzando los diferentes frentes. Conociendo la cercana situación de las tropas del Ejercito de África, se intenta resistir el máximo tiempo posible ante el empeño, casi obsesivo, de tomar el Alcázar antes de la lucha por la ciudad.


 ´´Se han dedicado a tapar las puertas que dan a la explanada para cortar la comunicación 
con las fuerzas que había en pabellones y edificios exteriores a la Academia, y además bombardearon éstos, por lo que anoche tuvimos que evacuarlos y reunir toda la gente en lo que queda del Alcázar, 
se quemaron todos los edificios evacuados (los que no lo estaban aún) 
y se subió todo el armamento, etc.``

Diario del General Moscardó, 21 de septiembre de 1936 


Vista de los edificios destruidos en la zona sur y este.

Situación de los edificios exteriores. 

La caída de la fachada norte y sus torreones, facilitaron la entrada de proyectiles de artillería en el patio interior y sus galerías, las ventanas estaban cegadas para evitar el fuego de fusilería y muchas galerías subterráneas y salas estaban completamente bloqueadas para dificultar la entrada de los atacantes.


Escalera principal. 


Galerías subterráneas cegadas. 


Estancia en el interior del Alcázar y horno.





Despacho del General Moscardó.
*Retratos del General y su hijo Luis Moscardó.

De los edificios exteriores actualmente no queda prácticamente nada, fueron destruidos casi en su totalidad y después de la guerra los restos fueron completamente derribados y desaparecieron, la Academia de Infantería se trasladó al otro lado del río justo en frente de la fachada este.


Restos del Hospital de Santiago en la actualidad.

Fachada este y edificios.
A la izquierda vemos la explanada del Corralillo de San Miguel.

Destrucción en la fachada este. 


Fachada este.
Puerta de la Piscina. 

Rampa este y puerta de los comedores.

Restos del Hospital de Santiago y el Picadero.

Vista aérea Alcázar de Toledo y alrededores en la actualidad.


*Modelos 3D y renderizados de Rafael Ortega.



La guerra civil en color. Parte III

No hay comentarios























La prensa durante el asedio.

No hay comentarios


La heroica defensa de la fortaleza fue tomando mas repercusión en la prensa a medida que pasaban las semanas y no se conseguía reducir el foco rebelde.
Algunos diarios dieron la falsa noticia de la toma del Alcázar el día 28 de julio, hecho que produjo la salida del capitán Alba para contactar con las fuerzas sublevadas en su avance hacia Madrid y pedir auxilio para los defensores del Alcázar (en una próxima entrada trataremos este tema). La misión se produjo la noche del 25 de julio, después de que Unión Radio Madrid diera la falsa noticia de rendición del Alcázar. 


Fragmentos del diario Ahora y ABC con fecha del 28 de julio de 1936.


La cercanía de Toledo con Madrid hizo que también la prensa internacional acudiera a la ciudad y el asedio acaparó las portadas de los diarios. Ya hablamos anteriormente de Mijail Koltsov y sus crónicas del asedio para la revista Pravda. Otros reporteros gráficos extranjeros como Robert Capa, Hans Namuth, George Reisner, Roman Karmen, etc. también pasaron por Toledo inmortalizando las escenas de guerra. Sus trabajos aparecían en numerosas publicaciones europeas como Regards Magazine y en la nueva etapa de la revista norteamericana Life. 



Portada de L´illustration de agosto de 1936 (Calle Armas)


Ejemplar extranjero sobre la toma de Toledo por las tropas nacionales. 


Los primeros días de la sublevación, los focos de rebelión de las grandes ciudades del país eran sofocados, reorganizándose las fuerzas y dirigiéndose a los pueblos cercanos para tomar el control de estos. La prensa republicana siempre trataba con objetividad el asedio, incluso cuando se perdió la ciudad y el Alcázar fue liberado, apenas se menciona en los partes de guerra.


La Voz - 22 de Julio de 1936 

Algunas publicaciones republicanas eran Ahora, ABC, Estampa, Mundo Gráfico, Crónica, etc. donde trabajaron magníficos reporteros como Albero y Segovia, Alfonso Sánchez, Luis Vidal, etc. cubriendo desde el inicio de la guerra prácticamente todos los movimientos y frentes mas importantes.

La Vanguardia - 27 de Septiembre de 1936


El periódico ABC fue fundado en 1903 en Madrid y después en 1929 se fundó ABC Sevilla. Al producirse la sublevación las ediciones quedaron separadas, la edición de Madrid en bando gubernamental y la edición de Sevilla en el bando sublevado. Algunos redactores de Madrid fueron detenidos y ejecutados en esas primeras semanas y la dirección pasó a manos de Unión Republicana hasta el final de la guerra que volvió a sus anteriores propietarios. 
La edición de Sevilla continuó publicándose adicta a la causa rebelde que anunciaba ´´la victoria de los que luchan por una España nueva.``


ABC Sevilla - 29 de Septiembre de 1936
Toma de Toledo por las tropas sublevadas.

Como curiosidad esta publicación franco-rusa llamada Centinela, era una publicación editada en Francia por los exiliados rusos tras la revolución bolchevique.


Centinela - 15 Octubre de 1936
´´Blancos Héroes del Alcázar``

Periódico El Alcázar

Creado en el interior del Alcázar durante el asedio por Víctor Martínez Simancas, destinado a mantener alta la moral de los refugiados e informar sobre noticias del interior de la fortaleza así como noticias recibidas del exterior. Empezó a imprimirse el 26 de julio mediante una maquina multicopista que se encontraba en la Academia. Finalizado el asedio continuó publicándose en Toledo y más tarde como diario de la tarde en Madrid a partir de 1939. Tras varios cambios durante la dictadura, en 1975 fue adquirido por la Confederación Nacional de Excombatientes y en 1988 el periódico cerró por problemas financieros. Desde el año 2009 existe como diario digital llamado El nuevo Alcázar.


Imprenta de la Academia de Infantería del Alcázar de Toledo.
Principios del Siglo XX.

Varios ejemplares del periódico El Alcázar.


Civiles leyendo la prensa en la Plaza de Zocodover meses después del asedio.





La artillería durante el asedio del Alcázar

No hay comentarios
El 21 de julio de 1936 llegó de Madrid la columna al mando del general Riquelme que junto con las tropas de infantería y los grupos de milicianos también contaba con una batería artillera de 105 mm. Esta batería se colocó detrás del castillo San Servando, batiendo toda la fachada este del Alcázar así como el comedor, el Picadero y el paso curvo al sureste.
En el diario de operaciones se puede leer como al día siguiente de llegar las tropas de Riquelme se abre fuego contra la fortaleza a las 9 de la mañana.

A mediados del mes de agosto se emplaza en la Dehesa de Pinedo una batería con 3 piezas de 155 mm al mando del capitán Carrero.


"...nos precisaron que la batería se encontraba detrás de unas casas del castillo de San Servando y la de 155 mm se encontraba en la Dehesa de Pinedo, una colina a la izquierda de la carretera viniendo de Madrid y a 3 km y medio de la fachada norte del Alcázar."
Luis Quintanilla - Los rehenes del Alcázar de Toledo.


Se colocaron otras dos baterías en el campo de maniobras de los Alijares al sureste de Toledo.


Cañón Schneider 1917 de 155 mm y Schneider 1897 de 75 mm.


Las únicas piezas que realmente fueron efectivas contra el duro edificio fueron las baterías de Pinedo, el resto de piezas apenas dañaban la estructura de la antigua fortaleza toledana.
En la entrada del museo de Santa Cruz se colocó una pieza de 75 mm que disparaba contra el edificio del Gobierno Militar el día 20 de septiembre. El periodista ruso Mijaíl Koltsov describe el uso de esta pieza contra los sublevados y su relato concuerda perfectamente con estas imágenes de la película del cineasta Roman Karmen rodadas en Toledo en septiembre de 1936. http://www.youtube.com/watch?v=L4blPWX044Q


"...cubriéndose con el escudo, arrastra hacia adelante un cañón de setenta y cinco milímetros y empieza a tirar con tiro directo -mejor dicho a bocajarro- por debajo del arco que aún se mantenía en pie, a la semioscuridad, desde donde parte el fuego fascista. Esto permite evitar el fuego de barrera de abajo y trepar directamente hacia el edificio de la academia militar."
Diario de la guerra de España - Mijaíl Koltsov 


Pieza de artillería en la entrada del museo de  Santa Cruz.


Situación de las baterías de artillería durante el asedio.

Los sabotajes también fueron muy comunes durante el asedio. El día 21 de agosto las piezas de Alijares abrieron fuego con el tiro rectificado, los proyectiles pasaron silbando por encima del Alcázar y describiendo una gran parábola sobre la ciudad estallaron cerca de los talleres de la Fábrica de Armas causando varias víctimas mortales entre los obreros de la fábrica.
Los milicianos acudieron a la batería y detuvieron al encargado de esta, el alférez Mercedes Durán Garlito que reconoció haber fallado a propósito los disparos alegando:

´´No ha sido una equivocación de los soldados. He sido yo. No tiraré jamás contra los míos.``


El diario del guardia de asalto Fernández Granados describe también estos hechos:


´´Una vez rehechos de la sorpresa, obreros y milicianos se lanzaron en busca de nuestras baterías, llegando a apresar en su poder a un alférez de complemento que era el que mandaba,
 fusilándolo en el acto.``


La aviación sublevada ya había hecho acto de presencia en los cielos toledanos, amenazando a los sitiadores y a las baterías de artillería emplazadas en los alrededores. Se envió desde Madrid un cañón antiaéreo Oerlikon de 20 mm para proteger las piezas artilleras.

En la Dehesa de Pinedo, el capitán Carrero disparaba sin cesar contra la fachada norte. El día 4 de septiembre se consiguió derribar el torreón noreste y el día 8 de septiembre se derrumbó el torreón noroeste. Los escombros del torreón taponaron la Cuesta del Alcázar que después serían un obstáculo más para los continuos asaltos contra los sitiados.


"Hoy ha sido un gran día para nosotros. La artillería ha logrado reducir a escombros un torreón de la fachada norte. Sólo queda de esta fachada un torreón, el cual se está batiendo."
Diario del guardia de asalto Fernández Granados. Dia 4 de Septiembre de 1936. 

"A las 8.35 empiezan el fuego las piezas del 15,5 disparando 36 granadas sobre el Torreón Noroeste. al que consiguieron derribar al 29 disparo, causando en su caída grandes desperfectos e interceptando por completo la Cuesta del Alcázar, derribando las casas de enfrente del frente Oeste."
Diario de operaciones del Alcázar de Toledo, 8 de Septiembre de 1936.





Pieza de artillería en la calle Armas junto el Paseo del Miradero.
Probablemente sea la pieza que disparaba contra el Gobierno Militar en el museo de Santa Cruz.
*En el camión se puede leer pintado en su lateral: PINEDO

Para la voladura de la mina el 18 de septiembre, acudió el presidente del gobierno Francisco Largo Caballero, presenció el ataque artillero previo desde Pinedo y ordenó la detonación pocos minutos después donde se derrumbó completamente la torre sudoeste. La población había sido evacuada del interior de la ciudad y todos los montes y cerros alrededor de Toledo estaban llenos de gente. La prensa internacional había llegado a Toledo para tomar imágenes de la  explosión y su posterior ataque, el cual fué rechazado y las baterías abrieron fuego de nuevo batiendo los mismos objetivos como de costumbre.


Francisco Largo Caballero visitando la batería artillera en la Dehesa de Pinedo.

Los últimos días del asedio, las tropas de Varela se acercaban ya a la ciudad y tomaban Bargas cortando la carretera de Madrid. Las baterías eran desmanteladas y enviadas en trenes o camiones lejos de Toledo para que el enemigo no tuviera ocasión de apoderarse de ellas. Algunas piezas mantuvieron fuego contra el avance nacional sobre la ciudad. El testimonio de algunos defensores y el propio diario de operaciones dan cuenta de ello.


"Los cañones del Pinedo, los últimos en abandonar el lugar de emplazamiento, habían vuelto
la espalda al Alcázar, para disparar en aquella dirección que tan atentamente observaba
Moscardó. El cañoneo duró poco rato. El fuego de nuestras columnas daba respuesta adecuada a la
resistencia. Fue entonces cuando todos tuvieron la seguridad de la inminente llegada."
La defensa del Alcázar de Toledo - José Mª Barranco Gil


"En los emplazamientos de las baterías enemigas sólo quedan dos piezas que al parecer
disparan en dirección a Bargas."
Diario de Operaciones del Alcázar
Día 26 de Septiembre de 1936


Pieza de 155mm en Pinedo

Artillería en la Dehesa de Pinedo. 

Los defensores del Alcázar contaban con una pieza de montaña de 7 cm que utilizaron el día 27 de septiembre mientras las tropas republicanas se retiraban ante la presión del ejército de África.


´´... el coronel Moscardó dió las órdenes para que el cañón de 7 cms, única pieza de artillería de que se disponía en el Alcázar, fuera emplazado frente a la Puerta de Capuchinos para batir al enemigo que huía por la carretera de Mocejón y el camino de Algodor.``
La defensa del Alcázar de Toledo - José Mª Barranco Gil.


Vista de la fachada este y norte desde las inmediaciones del Castillo de San Servando.

Actuación de la artillería en la prensa. 

En este vídeo se puede ver el uso de la artillería durante el asedio.
http://www.youtube.com/watch?v=eMnWInCJIGY




La historia de Mercedes Durán: 

http://toledogce.blogspot.com.es/2017/04/un-laureado-fuera-del-alcazar.html