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Margarita Nelken en el Cuartel de Milicias de Toledo

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La llegada de cientos de milicianos a Toledo unidos a la columna Riquelme, además de las tropas del Ejército y otros voluntarios que fueron sumándose en su avance desde Madrid, marcó el fin del control sublevado sobre la ciudad y un nuevo marco de organización y cambios en las autoridades y el control sobre la población.

Toledo albergó a esta gran cantidad de fuerzas bélicas a finales de julio de 1936 que se establecieron por grupos gubernamentales (elementos militares), políticos del Frente Popular y las milicias. Para su organización, participación en las actividades bélicas contra el Alcázar, el trabajo en la ciudad con la población civil, el abastecimiento, controles y demás tareas incautaron y ocuparon diferentes edificios de la ciudad. Los mas destacados fueron conventos, iglesias, edificios públicos y colegios o residencias que fueron reutilizados como cuarteles, almacenes, comedores o checas. Algunos ejemplos ya mencionados en este blog son el Seminario, el convento de San Pablo, la Federación Católica Agraria y del que vamos a centrarnos en esta entrada: la residencia de los Hermanos Maristas donde se estableció el principal Cuartel de Milicias de Toledo.

toledo guerra civil Margarita Nelken 1936
Margarita Nelken en el patio del cuartel de milicias de Toledo en agosto de 1936. CDMH/Alfonso.
El edificio era de grandes dimensiones y su construcción había finalizado en 1915 con la inauguración de una capilla. Por las magníficas postales de la editorial Thomas podemos ver su fachada exterior desde la calle Alfonso XII y algunos espacios como aulas, comedores, el patio interior y la propia capilla. La llegada de las milicias pilló por sorpresa a los religiosos y el edificio fue ocupado, con la previa expulsión y detención de los hermanos maristas (un total de 11 fueron fusilados en la saca del 23 de agosto de 1936 en los exteriores de la muralla en la Puerta del Cambrón). Por su situación geográfica en el centro de la ciudad y por sus numerosos espacios interiores sirvió a la perfección como cuartel y centro de reclutamiento, además de checa y la cercanía de la iglesia de San Marcos utilizada como almacén y garaje (como vimos en las fotografías de Capa y Taro).

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Residencia de los Hermanos Maristas antes de la Guerra Civil española. 

En el cuartel de milicias los grupos más presentes fueron toledanos organizados por los diferentes partidos frentepopulistas y la compañía Teniente Castillo formada con milicianos procedentes de Madrid y muchos de ellos pertenecientes a las JSU. Ya vimos en otra entrada que esta compañía estaba dirigida por José del Rey Hernández, uno de los implicados en el asesinato de Calvo Sotelo en julio de 1936 y el hombre con más poder en aquellas fechas en el cuartel de milicias de Toledo desde su llegada el 31 de julio de 1936 a la Ciudad Imperial.

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Milicias alojadas en la capilla de la residencia de los Hermanos Maristas ocupado como cuartel a finales de julio de 1936. Imagen publicada en el diario ABC Madrid el 28 de julio de 1936. CDMH/Díaz Casariego. 

Estas fotografías que hoy analizamos y que no fueron publicadas en la prensa, salvo dos o tres copias impresas y enviadas por agencia al extranjero, muestran una de las visitas de Margarita Nelken junto con Elie Faure a Toledo el 17 de agosto de 1936. El reportaje completo está hecho por el gran fotógrafo Alfonso Sánchez Portela. En estas fotografías se puede ver el patio exterior del cuartel donde se realizó el desfile de la compañía Teniente Castillo con la presencia de Faure y el coronel Aureliano Álvarez Coque como representante del Ejército (hasta la fecha son las únicas fotografías del coronel en Toledo y de los primeros meses de la guerra). Álvarez Coque era el oficial al mando de la columna Toledo tras sustituir al general Riquelme y estuvo en la ciudad desde el 22 de julio hasta el día 2 de septiembre de 1936 que sufrió un accidente de coche y fue retirado a Madrid. También hemos podido identificar en un par de fotografías al joven torrijeño Sixto Agudo "Blanco", secretario provincial de JSU, capitán de milicias toledanas y que llegó a ser oficial del EPR durante la guerra (son las únicas fotografías suyas en Toledo en el verano de 1936). 

Los negativos de 35mm conservados en el CDMH fueron tomados por Alfonso con su cámara Contax y están guardados en un sobre con texto mecanografiado. Son un total de 14 fotografías (algunas están completamente sobreexpuestas por lo que hemos decidido no incluir estas en el artículo).

Las mejores imágenes corresponden a escenas en el patio interior de la residencia de los Hermanos Maristas reutilizado como cuartel por las milicias. Dos de las fotografías ya las analizamos en la investigación de José del Rey durante el desfile de la compañía y la arenga de Nelken (una publicada por Regards sin mención al autor). El resto de las fotografías son del mismo acto, pero desde diferentes ángulos y sin duda son las más interesantes. Además de los asistentes mencionados, se puede ver a los habituales acompañantes y escoltas de Nelken que aparecen en otras localizaciones de España durante 1936 junto a la diputada. 

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Margarita Nelken en el cuartel de milicias de Toledo junto al capitán José del Rey y la compañía Teniente Castillo. CDMH/Alfonso.

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Margarita Nelken y Elie Faure en el cuartel de milicias de Toledo junto al capitán José del Rey y la compañía Teniente Castillo. CDMH/Alfonso. 

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Margarita Nelken y Elie Faure en el cuartel de milicias de Toledo junto al capitán José del Rey y la compañía Teniente Castillo. Las ventanas del fondo son las de la capilla de la residencia marista. CDMH/Alfonso.
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Margarita Nelken en el cuartel de milicias en Toledo. Sixto Agudo, jefe provincial de JSU de Toledo a la izquierda en primera fila con el puño en alto. CDMH/Alfonso. 

Al acto asistió numeroso público toledano como podemos ver en las fotografías que Alfonso realizó desde otra posición. Al fondo, niños, mujeres y demás población civil acompañaron a la diputada y a las milicias en aquella jornada.

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Margarita Nelken se dirige a las milicias de la compañía Teniente Castillo y a los asistentes al acto en el patio del cuartel en la residencia de los Hermanos Maristas. CDMH/Alfonso. 

Sixto Agudo explica en sus memorias que el Comité Provincial de Milicias se estableció también en la residencia de los Maristas con un total de siete compañías formadas con jóvenes madrileños y de la provincia de Toledo. Estas se unieron a la compañía Teniente Castillo de José del Rey en el cuartel. 

Es muy probable que por estas dependencias pasaran la gran mayoría de fotógrafos, escritores y periodistas, españoles y extranjeros, para poder acreditarse y circular por Toledo libremente durante el asedio. Un ejemplo es el escritor inglés John Langdon Davis, quien trató con el capitán del Rey en estas dependencias o el reportero polaco David Seymour "Chim" que documentó las fotografías de los rehenes del Alcázar capturados por los sublevados que habían pegado sus familiares en la fuente del cuartel.

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Fotografías y cartas expuestas en la fuente de la residencia de los Hermanos Maristas en Toledo. Se trata de los rehenes capturados en julio de 1936 por los sublevados y retenidos en el interior del Alcázar. Algunos de ellos son los mecánicos y chóferes obligados a transportar a las fuerzas de la Guardia Civil de Ocaña y otros pueblos. ICP/David Seymour Chim. 

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Fotografías de los rehenes capturados en el Alcázar y expuestas en la fuente del Cuartel de Milicias en la residencia de los Hermanos Maristas (negativo hallado en el archivo de Santos Yubero según CDMH). 

El cuartel de milicias fue asaltado por las tropas del general Varela el 27 de septiembre de 1936 cuando acabaron con el cerco del Alcázar. Durante varias horas los republicanos consiguieron resistir en la residencia, pero el edificio sufrió graves daños por la lucha y los incendios en el interior. Podéis ver algunas fotografías tomadas posteriormente por Claudek en la entrada de Toledo Olvidado dedicada a esta fotógrafa (aquí). El edificio, muy deteriorado con los años, fue derribado en los años 70 y reedificado en el mismo solar bajo la dirección del arquitecto Fernando Chueca Goitia. Hoy encontramos un edificio de viviendas con soportales, patio y garaje.

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Patio del edificio de viviendas actual donde se ubicaba el colegio de los Hermanos Maristas en la calle Trinidad. 
La visita de Nelken también tuvo otros recorridos durante aquel día. Las fotografías en la plaza de Zocodover junto al coronel Álvarez Coque están sobreexpuestas, pero se puede ver a la diputada y el militar junto al resto de asistentes, como el capitán del Rey y Sixto Agudo, posar para Alfonso en una plaza destruida en su parte oriental.

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Margarita Nelken junto al coronel Álvarez Coque, el capitán José del Rey y Sixto Agudo entre otros, en las ruinas de Zocodover en agosto de 1936. CDMH/Alfonso. 

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También pasaron por las barricadas republicanas en la plaza del Seco. Esta zona era de los puntos más cercanos a la fortaleza y el peligro era constante al transitar por estas estrechas calles. Langdon Davies también visitó estos parapetos junto a José del Rey aquellos días de agosto de 1936, además de Capa y Taro y otros periodistas (leer aquí).

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José del Rey, coronel Aureliano Álvarez Coque, personaje sin identificar (probablemente un periodista extranjero), Margarita Nelken y Elie Faure cerca de la plaza del Seco en Toledo en agosto de 1936. CDMH/1936.

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Parapeto en la plaza del Seco en agosto de 1936. CDMH/Alfonso. 

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Margarita Nelken posa con milicianos en una de las barricadas de la plaza del Seco en agosto de 1936. Entre los milicianos se puede distinguir al capitán José del Rey y al secretario de JSU provincial de Toledo Sixto Agudo "Blanco". 

Nelken volvió a Toledo en alguna ocasión posterior para inaugurar Hospital de Sangre de San Bernardo y charlar con los heridos, entre ellos su amigo y anterior escolta, el capitán José del Rey. Alfonso y Compañy realizaron las fotografías de aquella jornada en el hospital: 

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Margarita Nelken y el médico Ramón Mª Delgado visitando a los heridos en el hospital de San Bernardo. ABC/M. Compañy.

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Margarita Nelken junto al médico Ramón Mª Delgado y José del Rey en la puerta del hospital de San Bernardo en Toledo. Foto Alfonso. 

Margarita Nelken se exilió en 1939 con la caída de Cataluña. Tras una trayectoria ayudando a refugiados españoles por los campos franceses se trasladó a París y posteriormente a México donde falleció el 8 de marzo de 1968. 

El coronel Aureliano Álvarez Coque participó en diferentes batallas durante la guerra. Comandó uno de los sectores republicanos en la defensa de Madrid, el Jarama en 1937 y la preparación de la ofensiva sobre Extremadura que no llegó a realizarse. Tras la caída de Cataluña se exila a Francia para viajar a México donde murió en 1950. 

El secretario de JSU de Toledo Sixto Agudo "Blanco" continuó luchando durante toda la guerra en Madrid, Jarama, frente sur del Tajo y Teruel. En 1939 fue hecho prisionero en el puerto de Alicante por las tropas italianas de la división Littorio. Desde abril de 1939 pasó por diferentes campos de concentración por todo el levante hasta que pudo escaparse a Francia en su traslado al batallón de prisioneros La Puebla. Tras permanecer detenido en campos de reclusión franceses, articuló la resistencia de los españoles contra los alemanes y el gobierno de Vichy durante la 2ª GM. Regresó a España de manera clandestina y fue detenido y encarcelado en Sevilla, Carabanchel, Alcalá de Henares, Ocaña y Burgos. Puesto en libertad en 1961, al año siguiente es encargado por el PCE clandestino como miembro del Comité Central trabajando en el norte del país, Aragón, Levante y Francia. En 1976 regresó legalmente a España como secretario de organización del PCE en Aragón. Su trayectoria política destaca como senador por Huesca, diputado por las Cortes de Aragón y alcalde de Alcampell desde 1987 hasta 1995. Falleció con 87 años el 29 de junio de 2004.

*Agradecer desde aquí a Arturo García Álvarez-Coque, nieto de Aureliano Álvarez Coque, por toda la información proporcionada sobre la figura del coronel. 

Grafitis e inscripciones durante la guerra en Toledo

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“…además de destruir edificios, ciudades y pueblos enteros, la Guerra produjo su propio patrimonio, en el sentido de configurar lugares, monumentos y edificios emblemáticos en torno a los hechos fundamentales de la guerra, sus batallas, sus frentes, resistencias…” (Ortiz, C.; “Destrucción, construcción, reconstrucción, abandono. Patrimonio y castigo en la posguerra española”, Hispania Nova: Revista de historia contemporánea, (nº10), 2008.

Durante el verano de 1936 la población de Toledo, acostumbrada a la llegada de turistas, vio cómo en sus calles y plazas se había incrementado el número de transeúntes desde el inicio del asedio del Alcázar. La mayoría de los participantes, tanto asaltantes (milicianos y fuerzas gubernamentales) como periodistas, fotógrafos y demás, se establecieron en los cuarteles improvisados en las iglesias y conventos ocupados (Seminario, Colegio y Residencia de los Maristas, Palacio Arzobispal, etc.) En diferentes casas privadas se acogieron a pequeños grupos de milicias y otros ocuparon las viviendas vacías que encontraron cerca de los puntos de combate.

Milicias en un convento toledano. Foto Díaz Casariego.
Milicias en un convento toledano. Foto Díaz Casariego. 

Grafitis, dibujos, textos y firmas son un elemento más de patrimonio que nos permite estudiar un periodo en concreto. Como indica Monllor, durante el conflicto el paisaje patrimonial nos ha legado diferentes estructuras en las que podemos encontrar numerosas de estas inscripciones y que debemos conservar (Os dejo por aquí un artículo muy interesante sobre Grafitis durante la GCE de Irene Monllor López).

A nivel internacional, un ejemplo muy conocido son los grafitis realizados por los soldados soviéticos en el Reichstag de Berlín tras la caída de la ciudad en 1945. Destacan las firmas y nombres de los combatientes, los insultos hacia la Alemania nazi o Hitler y hasta dibujos obscenos. En la actualidad, estos grafitis se conservan perfectamente en el nuevo edificio del Bundestag alemán. Por supuesto, tampoco podemos olvidar los grafitis de la ciudad de Pompeya como testimonio del paso del tiempo.

Interior del Reichstag en 1945. Foto WC.
Interior del Reichstag en 1945. Foto WC.

La lucha en torno al viejo palacio de Carlos V dejó huellas que con el paso del tiempo hemos podido documentar como una parte más de la historia de la ciudad. Pero la afluencia de personas, combatientes y no combatientes, dejaron otras marcas de carácter más efímero que hoy solo podemos estudiarlas a través de la documentación fotográfica conservada. La peculiaridad, en este caso, es que estas inscripciones aparecen en vehículos o en muros y puertas de edificios toledanos y no en estructuras de carácter militar como pueden ser fortines o refugios. En otras fotografías anteriores al conflicto podemos encontrar también grafitis y dibujos de todo tipo ya que era y es muy habitual, pero nos centraremos únicamente en el periodo bélico.

Entre los primeros grafitis más curiosos que hemos documentado está el de la hoz y el martillo dibujado, posiblemente con tiza blanca, en la cuesta de la calle Armas durante los primeros días de asedio. Los milicianos se cubren tras los colchones y otros muebles de las viviendas para avanzar hasta Zocodover. El fotógrafo, buscando por supuesto encuadrar a los combatientes con el grafiti, tomó la instantánea desde el otro de la calle.

Hoz y martillo pintado en una pared de la calle Armas. Foto Getty.
Hoz y martillo pintado en una pared de la calle Armas. Foto Getty. 

En una foto de grupo, con el capitán Salvador Sediles en el centro como protagonista, podemos ver una estrella dibujada (derecha de la imagen) en la pared de la vivienda detrás de los milicianos.

Capitán Sediles, en el centro, junto a varios milicianos. Grafiti de una estrella pintado en la pared. AHN/Causa General.
Capitán Sediles, en el centro, junto a varios milicianos. Grafiti de una estrella pintado en la pared. AHN/Causa General.

El 1 de agosto de 1936 aparecía publicada en el periódico Ahora la fotografía del camarero Pedro González, hecho prisionero por los sublevados y que logró escapar tras un descuido de sus captores. Detrás del retratado se puede ver dibujada lo que parece una cabeza de un gato con unas llamativas orejas y bigotes. La foto está firmada por Benítez Casaux, pero también se encuentra en el archivo de Martín Santos Yubero donde se aprecia mucho mejor el grafiti del gato.

EL camarero en Ahora, 1 de agosto de 1936 / Foto Santos Yubero (ARCM).
Ahora, 1 de agosto de 1936 / Foto Santos Yubero (ARCM).

Por supuesto, no olvidamos los vehículos pintados y con las siglas de cada partido o sindicato. En Toledo encontramos numerosas fotografías con coches, camiones o carros de combate como el caso del Schneider CA1. Las siglas JSU pintadas en uno de sus laterales, además de una bandera, es el más peculiar.

Calle Santa Fe y carro Schneider con siglas JSU pintadas en su lateral. Fototeca EFE.
Calle Santa Fe y carro Schneider con siglas JSU pintadas en su lateral. Fototeca EFE. 

Otros son los coches requisados y pintados con las siglas AIT, PRENSA, PC O UGT que se encontraban aparcados cerca del paseo del Miradero y de la Unión Local de Sindicatos en la calle Núñez de Arce. Son capturas de vídeo de la época por lo que la calidad de imagen es bastante baja.

toledo asedio alcázar 1936 grafitis

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En la misma calle, un poco más arriba, podemos encontrar pintadas de CNT y FAI en la puerta del actual colegio Medalla Milagrosa que en la época era la sede de la Federación Católica Agraria y fue ocupado por milicias anarquistas como las denominadas “Águilas de la Libertad” del capitán Sediles.

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Entre la calle Real del Arrabal y Venancio González, en la esquina donde hoy está la escultura de Federico Bahamontes, Chim fotografió la subida a Zocodover de piezas de artillería de 75mm en septiembre de 1936. En los camiones podemos leer ARTILLERÍA-UHP en uno de sus laterales. En otras imágenes, este camión lleva en su otro lateral pintado PINEDO. En la foto de Chim, en el lado izquierdo, podemos ver otra pintada en el muro bajo de la acera. No he llegado a descifrar qué pone…¿QUIERIAS?
*Actualización: a los pocos minutos de publicar la entrada varios lectores (@jafgqt, Roberto Félix, etc.) descifraron el grafito del muro donde se lee perfectamente (ahora si) (I)ZQUIERDAS. 

toledo asedio alcázar 1936 grafitis

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Otros camiones pintados aparecen en la calle Taller del Moro donde se ubicó el local de Abastos, cerca de las cocheras de Alegre. Un testimonio sobre una pintada en un camión fue recogido por Eduardo Sánchez Butragueño (Toledo Olvidado) a Isabelo de Ancos, que era un niño durante la guerra. Este fue testigo del transporte de los cuerpos de los represaliados en el parque del Tránsito en un camión donde habían pintado la palabra FIAMVRES. Isabelo, ni corto ni perezoso, recriminó a los milicianos el error ortográfico que repintaron encima con una B de otro color.

Camiones en las cocheras de Alegre en la calle Taller del Moro. Foto Chim. 


Con el final del asedio, los fotógrafos que llegaron con las tropas de Varela y Franco a finales de septiembre y en octubre de 1936 inmortalizaron escenas donde podemos ver algunos grafitis de los sitiadores. En una famosa instantánea donde Moscardó acompaña a Franco y Varela, además de la tropa, podemos ver una estrella pintada en una pared. La localización podría ser cerca del callejón de la Soledad.


Otras fotografías tras la toma de Toledo muestran pintadas de UHP (no he conseguido identificar en qué calle).

Grafiti siglas UHP en una calle toledana (L'Illustration).
Grafiti siglas UHP en una calle toledana (L'Illustration).

La fotógrafa Claude-Marguerite de Kinnoull (Claudek), que llegó en los primeros días de octubre de 1936 (aquí podéis leer más sobre ella y su trabajo), fotografió pintadas entre los restos de la residencia y Colegio de los Hermanos Maristas.

Pintadas en el Colegio de los Hermanos Maristas en Toledo tras la guerra. Foto BNE/Claudek.
Pintadas en el Colegio de los Hermanos Maristas en Toledo tras la guerra. Foto BNE/Claudek. 

En el exterior encontramos también una pintada con las siglas UGT-GARAGE y una flecha. Muy cerca, la iglesia de San Marcos fue utilizada como almacén y garaje de las milicias.

toledo asedio alcázar 1936 grafitis
Foto BNE.

Ya vimos también en entradas anteriores las inscripciones en las paredes del Seminario de Toledo. Además del texto y de las firmas de los últimos combatientes de la posición, en la misma pared aparecen siglas de UHP o FAI y otros poco legibles.

Grafitis en el Seminario de Toledo tras la guerra. Foto BNE.
Grafitis en el Seminario de Toledo tras la guerra. Foto BNE. 

Durante la ocupación de conventos e iglesias las obras de arte allí custodiadas sufrieron daños materiales por parte de las milicias y soldados. Meses más tarde se documentó fotográficamente para analizar los daños y poder restaurar edificios y demás elementos artísticos. Dejamos un ejemplo de una figura del altar del Convento de la Concepción con las manos amputadas y marcado en el pecho con las siglas FAI.

Obra de arte dañada con las siglas FAI en Toledo
Foto BNE.

Las más curiosas son las que aparecen cerca del Alcázar y sus edificios adyacentes, posiciones defendidas por los hombres de Moscardó. Muy cerca de Capuchinos, donde hoy está la entrada al Parking del Corralillo San Miguel, se encontraban los comedores y una pequeña dependencia. El muro que rodeaba esta dependencia (posiblemente cocinas), protegía el acceso a la zona del Picadero y la explanada por el lado oeste. Al fijarnos en la fotografía que se conserva de este muro podemos ver los impactos de bala, las grietas causadas por la metralla y en su parte baja varios grafitis. Se pueden distinguir una hoz y un martillo, una frase incompleta VIVA LA… y otras palabras que no se distinguen con facilidad. Estas pintadas fueron realizadas por los asaltantes republicanos que alcanzaron estas posiciones tras ser abandonadas por los sublevados desde el 20 y 21 de septiembre de 1936.

Grafitis en los restos del Alcázar de Toledo
Foto BNE.

Grafitis en los restos del Alcázar de Toledo

En una de las posiciones externas cercanas al Picadero aparece en una pared la firma GÓMEZ DE SALAZAR y varias pintadas más que no podemos describir por la falta de calidad en la imagen. Como ya indicamos en otra entrada durante la defensa del viejo baluarte hubo cuatro defensores con ese apellido (en enero de 2018 falleció Federico Fuentes Gómez de Salazar, último defensor con vida del Alcázar). Puede que alguno de ellos firmara el lugar donde se encontraba su puesto durante la defensa.

Grafitis en los restos del Alcázar de Toledo
Foto BNE.


El monasterio de San Bernardo fue durante el verano de 1936 un hospital de sangre utilizado por los republicanos. Tras la toma de Toledo por parte de Franco, el lugar pasó en 1938 a ser prisión y campo de concentración con varias celdas en sus dependencias. De esta época Rafael del Cerro documentó en el año 1976 los grafitis que los reclusos realizaron en sus paredes a lápiz y carbón.

Grafitis en San Bernardo. Fotos de Rafael del Cerro tomadas en 1976.
Grafitis en San Bernardo. Fotos de Rafael del Cerro tomadas en 1976. 

Por último, una de las más curiosas. En una postal de Toledo que nos aporta el amigo Alfredo Garrote aparece una imagen tomada en el callejón de Orates (Nuncio Viejo) y un joven montado en un burro. En la pared de la izquierda podemos ver diferentes grafitis como una hoz y un martillo, VIVA EL COMU…, ABAJO LOS…y diferentes letras y garabatos. No he conseguido datar la fecha de la fotografía, pero es anterior a la guerra y probablemente se tomó en 1934 o 1935 por el tipo de postal.


toledo asedio alcázar 1936 grafitis

*Actualización: Eduardo Sánchez Butragueño nos aporta otra fotografía con un grafiti en una puerta toledana. En las columnas de la entrada se puede leer VIVA LENIN.

Grafitis en Toledo en la guerra civil

Grafitis en Toledo en la guerra civil


Robert Capa y Gerda Taro en Toledo (Parte VI)

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El paso de Robert Capa y Gerda Taro por Toledo sigue dejándonos sorpresas. Esta vez, una nueva fotografía archivada y catalogada erróneamente (por enésima vez) en el International Center of Photography, nos muestra otro lugar de la ciudad por el que la pareja transitó durante el verano de 1936.

Capilla en la iglesia de San Marcos fotografiada por Robert Capa

Capilla en la iglesia de San Marcos fotografiada por Robert Capa
Interior de la iglesia de San Marcos, en la actualidad Centro Cultural.

En la fotografía se observa el interior de la iglesia de la Santísima Trinidad o parroquia de San Marcos, en la calle Trinidad. Hoy convertido en el Centro Cultural de San Marcos. Concretamente aparece una de las capillas laterales de la nave central situadas bajo el coro y un coche aparcado justo a los pies del altar. El vehículo, con matrícula TO-2377, es un Chevrolet Phaeton matriculado en 1929*. Pegados a las lunas se aprecian lo que podrían ser los pases y las autorizaciones para poder circular por el territorio republicano en esta etapa de la contienda. El coche estaba aparcado justo en frente de la amplia entrada principal a la parroquia, por lo que Capa y Taro aprovecharon la luz natural exterior para poder tomar la fotografía con la cámara Leica.

toledo guerra civil Robert Capa Gerda Taro 1936 asedio alcázar


La iglesia de San Marcos, al igual que otras parroquias menores y locales incautadas, fue utilizada como depósito y garaje por las fuerzas republicanas y milicias que participaban en los asaltos contra el Alcázar. Los grandes centros de poder se encontraban muy cerca de San Marcos; como el Gobierno Civil en el Palacio Arzobispal o el Comité de Milicias, que se instaló en la residencia de los Hermanos Maristas (en la misma calle Trinidad). Cuando Capa y Taro pasaron por primera vez por Toledo, en agosto de 1936, ya se había constituido el Comité de Milicias y Defensa de la Ciudad de Toledo, el cual unificó las milicias y el poder gubernamental con el fin de trabajar y organizar la vida durante el sitio del viejo palacio de Carlos V. Para que ambos reporteros pudieran quedar registrados y conseguir los pases de identificación tuvieron que acudir a las dependencias de estos centros, por lo tanto, pudo ser en este momento cuando visitaron la iglesia de San Marcos y tomaron la fotografía.

Capilla en la iglesia de San Marcos fotografiada por Robert Capa

En el reverso de la fotografía encontramos diversa información: el sello PHOTO ROBERT CAPA en color, el sello de la Agencia BLACK STAR, para la que Capa trabajó durante una temporada, y el sello de la Agencia Magnum Photos – Robert Capa. También escrito a lápiz en alemán Kirche als Garage(Iglesia como Garaje) y también en inglés; Last week a church now a garage (la semana pasada una iglesia, ahora un garaje). También figura la numeración para su catalogación y la referencia History, Civil War Spain
Por todo ello, la información proporcionada por el ICP es errónea, pues localiza la fotografía en Barcelona durante el mes agosto del año 1936 y es atribuida únicamente a Robert Capa. 

Pintada en una calle de Toledo durante la guerra civil
Pintada en el colegio de los Hermanos Maristas. Fondo BNE. 

Pintada en una calle de Toledo durante la guerra civil

La residencia y colegio de los Hermanos Maristas, a escasos metros, acabó ardiendo durante los últimos días de septiembre de 1936 a causa de la resistencia de grupos de milicianos en su interior. En una fotografía de Claudek (nombre artístico de la condesa Claude-Marguerite de Kinnoul), tomada poco después de estos hechos, aparece pintada en una de las paredes exteriores del colegio “UGT – GARAGE” y una flecha. Es posible que la pintada indicara la dirección hacia San Marcos. Curiosa es la información en el reverso de la copia positiva: “Inscripción hecha por los rojos con sangre de personas de derechas”. El bando municipal que aparece pegado y con desperfectos en la pared es del día 1 de octubre de 1936 y está firmado por Fernando Aguirre y Martínez, el nuevo alcalde tras el asedio del Alcázar. El documento, por decreto de la Junta de Defensa Nacional, ordenaba la incorporación a filas de los reemplazos de 1933 y 1934. 

Iglesia de San Marcos en Toledo durante la guerra civil
Iglesia de San Marcos. Archivo Histórico Provincial de Toledo / Fondo Rodríguez. 

La única fotografía conocida del interior de la iglesia de San Marcos durante la Guerra Civil fue realizada por los reporteros toledanos de la Casa Rodríguez. En ella se puede observar, además de su imponente altar y retablo, el uso del espacio como almacén de obras de arte y otros materiales. El mencionado retablo fue desmantelado en los años setenta y se encuentra en la parroquia de la localidad de Olías del Rey.
Tras la contienda, la Dirección General de Regiones Devastadas actuó en la iglesia de San Marcos debido a los daños sufridos durante el conflicto. En la revista Reconstrucción, publicada por la Dirección General, el ingeniero encargado, Luis García Vallejo, destaca “…haberse encontrado en la cúpula tejados y piedras de enormes dimensiones lanzadas por las voladuras efectuadas en el Alcázar de Toledo durante su asedio y a pesar de hallarse este a más de setecientos metros de distancia del Templo, así como también sufrió desperfectos al ser utilizado como garaje durante el asedio de aquella fortaleza.” 

Para ver las fotografías de Capa y Taro en Toledo, pinchar aquí. 


*Edición 28/01/2020:
El coche, marca Chevrolet Phaeton, estaba matriculado desde 1929 y pertenecía a Agustín Losada Pérez, corredor de comercio en Toledo y fusilado durante la saca del 23 de agosto de 1936. Gracias a Roberto Félix García por los datos facilitados.

El retablo de la capilla acabó en la nueva iglesia de la Magdalena. Información gracias a Francisco Javier Martín Fernández .

Retablo en la Iglesia de la Magdalena (trasladado desde San Marcos) con pintura de Pardo Galindo.
Foto Rafael del Cerro Malagón.